Ovidio Gondi

JOSE LUIS CAMPAL
Ovidio Gondi

La trayectoria ascendente de Ovidio Gondi lo ha convertido en el periodista más importante que dio el concejo de San Martín del Rey Aurelio a lo largo del pasado siglo XX, pues es indudable que ningún otro profesional criado allí ostenta una carrera donde campen tantos acontecimientos relevantes en el devenir histórico como los que jalonan la biografía de esta ilustre y olvidada figura de las letras asturianas.

Antes de crear, en su temprana juventud, el anagrama Gondi que lo identificaría, y que compuso sumando las dos primeras sílabas de sus apellidos, el escritor fue el niño Ovidio González Díaz, nacido en pleno centro de El Entrego el 28 de noviembre de 1909. Eran sus padres Teresa Díaz Sierra y Perfecto González Fernández, persona culta y con aspiraciones artísticas, como evidencia el hecho de que pusiera a sus tres hijos varones el nombre de los tres principales poetas clásicos latinos (Ovidio, Virgilio y Horacio).

El padre de Gondi, socialista como el futuro periodista, se involucró activamente en la política de la II República, llegando a ser diputado y vicepresidente de la Diputación Provincial de Oviedo, razón por la cual, al término de la guerra civil, tuvo que huir al monte.

Entre los maquis era conocido como 'Cachupa, el poeta de la guerrilla', ya que en su etapa final se consagró al cultivo de versos que hablan de los avatares angustiosos de los 'fugaos', de quienes viven contra su voluntad a salto de mata: «¡Pobre fugitivo errante...! / En esta vida que llevas, / ¿cuántas ilusiones nuevas / abrigas en tu talante?».

Perfecto González sería capturado el último día de octubre de 1941 en las estribaciones de Peña Mayor y conducido a la cárcel del Coto, donde lo fusilarían el 2 de febrero de 1942; horas antes de su ejecución dirigió a su hermano una emotiva carta de despedida, redactada con templanza inusual para la situación que iba a afrontar y donde confiesa que no tiene nada de lo que arrepentirse porque «cumplí con mi deber como mejor pude y supe, y no llevo conmigo rencores ni remordimientos».

El periplo vital de Ovidio Gondi se distribuye en dos grandes etapas: España (1909-1939) y América (1939-1992). En nuestra región conoce diferentes residencias: hasta 1922 vive en El Entrego; desde entonces lo hace en Sama de Langreo, que abandona en 1931 para, tras una breve experiencia madrileña que repetirá en 1934 y 1935, afincarse en Gijón y Oviedo.

La caída del Frente del Norte en octubre de 1937 lo arrastra a Barcelona, último bastión republicano en el cual permanecerá hasta los días finales de la guerra civil, pasando luego a los campos de refugiados franceses y embarcando con su esposa, embarazada, en el buque inglés 'Sinaia', fletado por el SERE (Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles) y que trasladó a México a casi dos millares de emigrados.

De la capital mexicana hará su casa hasta que fallezca en septiembre de 1992, con un productivo intervalo de quince años (1945-1961), durante los cuales desarrollaría en Estados Unidos sus habilidades diplomáticas en el seno de Naciones Unidas.

Gondi nunca regresaría a España porque, como confesó en su vejez, «no soportaría, física y mentalmente, el regreso a Asturias».

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