El cambio climático transformará Asturias

Las temperaturas medias subirán 5 grados, aumentaran los incendios y cambiaran las especies animales. La línea de la costa retrocederá y aparecerán plagas típicas del Mediterráneo. Estas son las conclusiones de un estudio encargado por el Principado a un grupo de destacados expertos.

MARCO MENÉNDEZ| OVIEDO
Francisco González Buendía, Vicente Álvarez Areces, Elena Espinosa, Vicente Gotor y Belén Fernández, ayer, durante la presentación del informe 'Evidencias y efectos potenciales del cambio climático en Asturias' en el Reconquista. / JESÚS DÍAZ/
Francisco González Buendía, Vicente Álvarez Areces, Elena Espinosa, Vicente Gotor y Belén Fernández, ayer, durante la presentación del informe 'Evidencias y efectos potenciales del cambio climático en Asturias' en el Reconquista. / JESÚS DÍAZ

La temperatura media en Asturias aumentará cinco grados a finales del presente siglo si continúa el mismo nivel de emisiones de gases a la atmósfera, según las conclusiones de un estudio sobre los efectos en la región del cambio climático encargado por el Gobierno del Principado a un grupo de 46 expertos. Es más, la temperatura ya se viene incrementando 0,21 grados por década desde 1961. El estudio 'Evidencias y efectos potenciales del cambio climático en Asturias' (Climas 2009), fue presentado ayer por el coordinador del estudio, el catedrático Ricardo Anadón, en un acto celebrado en el Hotel de la Reconquista y que estuvo presidido por la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa.

Otras de las conclusiones de este informe vaticinan que la temperatura media en el verano asturiano podría ser superior en 6,5 grados a la actual, así como se que producirá una importante reducción en las precipitaciones, pudiendo llegar al 30% en determinadas zonas de la región. Lo mismo ocurre en el mar, con el añadido de que se han detectado aumentos de entre 0,3 y 0,7 grados incluso a 50 metros de profundidad. Anadón alertó de que ya muchos cambios son visibles en la biodiversidad asturiana, como el cambio de poblaciones de algas en la costa occidental o que el nivel medio del mar se viene incrementando tres milímetros anuales en las últimas décadas.

Pero es que el informe advierte de que estos cambios tendrán repercusión socioeconómica en el Principado, como es una modificación en el sector turístico, pues las condiciones serán menos favorables a las actuales, aunque apuntó que «serán mejores que las de los competidores mediterráneos», toda vez que Asturias ofrecería un clima más similar al mediterráneo actual, en tanto que el Levante español tendería a la desertificación.

Igualmente, será necesario realizar cambios en la concepción de las obras públicas en la costa, ya que los fenómenos marinos sobrepasarán las actuales barreras artificiales, sobre todo en el Oriente asturiano. Otro aspecto preocupante es que, debido a esa reducción de precipitaciones y al incremento de las temperaturas se elevará de manera notable el riesgo de incendios en casi todo el territorio regional. Ricardo Anadón aseguró que el objetivo final de este estudio es «recuperar todo lo que sabíamos sobre el cambio climático, que es más de lo que pensábamos, para que al final tengamos un documento útil con el que tomar decisiones».

Cambio faunístico

Los expertos creen que especies de flora y fauna de carácter boreal, como el urogallo, podrían llegar a desaparecer, al tiempo que la población de salmón atlántico sería cada vez más escasa. Pero estos efectos también se verán en el mar, con la migración de actuales especies de Cantábrico a mares más fríos y la aparición en nuestras costas de peces propios de aguas cálidas o tropicales. De momento, el zooplancton, base de la cadena trófica marina, se ha retirado unos mil kilómetros al norte y el mismo comportamiento seguirán las especies de interés comercial.

En materia de agricultura, el informe advierte de que la sequía ya afecta a producciones típicas asturianas, como el maíz o la faba y se prevén descensos más acusados en estos cultivos, si bien se ve en los métodos agroecológicos una posible alternativa a esta situación. No obstante, toda la agricultura se verá más abocada a soportar plagas típicamente mediterráneas cada vez más abundantes.

Las explicaciones fueron seguidas muy atentamente por el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y por la ministra Espinosa. El primero reafirmó el compromiso de su Gobierno con la sostenibilidad y mermar las consecuencias económicas, sociales y medioambientales que el cambio climático pueda tener en Asturias, mientras que Espinosa vio algunos indicios de esperanza, como el incremento de innovación tecnológica para producir bienes de equipo para el medio ambiente, la emergencia de una cultura empresarial sensible con este problema y una sociedad con miras tanto locales como globales.