«Siempre quise sacar buenas notas»

La gijonesa Sara López recibe hoy el Premio Nacional Fin de Carrera por 30 matrículas de honor y 12 sobresalientes en Administración de Empresas

MIGUEL LLANO| GIJÓN
Sara López sonríe apoyada sobre sus apuntes ante la atenta mirada de su padre, al fondo. / L. SEVILLA/
Sara López sonríe apoyada sobre sus apuntes ante la atenta mirada de su padre, al fondo. / L. SEVILLA

Es la envidia de las madres de media España. Sara López, gijonesa de 24 años, ha ganado el Premio Nacional Fin de Carrera 2007 por sus notas en la licenciatura de Administración y Dirección de Empresas (ADE). 30 matrículas de honor y 12 sobresalientes, ni tan siquiera un 'mísero' notable.

Empezó a estudiar desde pequeña, como todos, pero ella lo cogió con ganas. «Soy bastante aplicada y siempre quise sacar buenas notas», dice la asturiana que hoy recibirá en Madrid un diploma de manos del ministro de Educación, Ángel Gabilondo. Sus padres, asegura, nunca han tenido que reñirla y ahora con el reconocimiento que llega de manos del Ministerio están «en una nube».

Durante la carrera estudiaba cuatro horas al día y «pasaba los apuntes a limpio todas las tardes», aún así sus compañeros no se los pedían mucho, pero a tenor de sus resultados no sería porque estuviesen incompletos.

Como todos, esta estudiante de matrícula tiene días: «Hay veces que te pones delante del libro y no eres capaz de concentrarte en lo que estás leyendo, entonces es mejor dejarlo». Claro que a ella no le ocurre esto cada vez que hinca los codos, de hecho no ha parado de estudiar desde que terminó ADE. Ahora se ha embarcado en la aventura más difícil, está haciendo las oposiciones para Inspectora de Hacienda. Pronto tendrá el cuarto examen de los cinco que componen la prueba. Comenzaron 550 opositores y sólo quedan 150 para las 50 plazas que hay en juego.

¿Por qué con esas notas no aventurarse en la empresa? «Es mi forma de ser, prefiero un trabajo fijo. Tenía claro que quería estudiar mucho ahora y después no tener que preocuparme». Además está la crisis para la que a pesar de las notas, López dice no tener receta. No todo es estudiar y ella lo sabe, por eso trata de «encontrar el equilibrio» en su vida.

Dice que le gusta viajar y ha visitado Canadá, Noruega, Londres y París. Con los 3.300 euros del premio quizás haga un viaje, aunque de momento «vienen muy bien mientras oposito». Después, si obtiene la plaza, quiere viajar a Los Ángeles y Australia. Compaginar unas cosas y otras debe ser cuestión de organizarse, de «equilibrio», que dice ella.

Esta armonía la ha conseguido gracias a un par de premisas. La primera, «el hábito de trabajo es lo importante» y 'tiene razón' que dirán muchos padres. La segunda, «en cuanto te acostumbras no cuesta», y 'se equivoca' que dirán muchos estudiantes. Pero lo realmente cierto es que ella, hasta el momento, está cumpliendo sus propios objetivos.