Los colegios de Gijón se plantan ante la aplicación de la 'ley Wert'

Remiten una carta a la consejera en la que rechazan el sistema de becas, el currículum de Primaria, los horarios, las extraescolares y la gestión de obras

O. ESTEBAN / A. VILLACORTA GIJÓN.

Los directores de centros públicos de Gijón se plantan ante la Consejería de Educación por su forma de adaptarse a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) y de aplicarla en la comunidad. Un grupo de una veintena de colegios (la mitad aproximadamente de la red de Gijón) ha redactado una dura carta que será entregada a la titular del área, Ana González, la próxima semana en el consejo de directores, en la que rechazan prácticamente todos los aspectos de la aplicación de la ley, desde el modelo de gestión de obras hasta la elaboración del curriculum de Primaria, pasando por los horarios por materias y el sistema de becas de material escolar. Casi todo se resume en que no se les está «consultando nada», que las decisiones de la Consejería son «un mar de contradicciones» y que la situación ha llegado a ser «terrible».

La gota que ha colmado el vaso ha sido el currículum de Primaria. La consejería remitió el borrador a los centros el pasado viernes y les da un plazo de una semana para hacer sus contribuciones al texto. Los directores expresan su «estupefacción porque la Consejería pretenda que los claustros y consejos escolares debatan en cinco días un documento compuesto por más de 1.000 páginas».

«Es una tomadura de pelo», aseguraban ayer algunos de los directores que han firmado la carta, respaldada por centros como Laviada, Asturias, Jovellanos, Montevil y Los Pericones. La mayoría de colegios optará por no hacer ninguna aportación, dada la falta de tiempo. «Y luego dirán que no hemos querido participar. Pedimos un poco de seriedad».

También muy controvertida ha sido la decisión sobre el sistema de concesión de becas para material escolar. La «improvisación» de la Consejería de Educación, que finalmente ha dejado en manos de los centros la elección del sistema de gestión, ha provocado que la mayor parte de colegios prefieran mantener el sistema antiguo y no recibir directamente el dinero de los alumnos becados. También hay problemas con la «rigidez» de los horarios establecidos en el currículum de Primaria y con la resolución sobre actividades extraescolares, que «obliga a los equipos directivos a desarrollar una gestión económica que multiplica por cien la carga burocrática del centro».

A todo ello ese suman «los recortes realizados en las plantillas» y el modelo de gestión de obras en los colegios, que obliga a los directores a «añadir a sus funciones la de contratistas, aparejadores, economistas y abogados». Los directores de Gijón piden al Ejecutivo regional que, «si no quiere aplicar la ley, que sea valiente y la aplace como han hecho otras comunidades, pero aquí andamos a medias tintas. Es desesperante».