El carril bici del Muro pasa el examen

Un grupo de ciclistas ayer, circulando por el carril bici en la zona de El Náutico. /
Un grupo de ciclistas ayer, circulando por el carril bici en la zona de El Náutico.

Concluida la segunda fase y funcionando a pleno rendimiento, el vial será inaugurado de forma oficial el próximo viernes

LUCÍA RAMOS

Aprobado con buena nota, pero sin llegar al sobresaliente. Un mes después de que concluyese su segunda fase y pocos días antes de que sea inaugurado de forma oficial -el acto tendrá lugar el próximo viernes, 18 de julio-, el carril bici funciona a pleno rendimiento y usuarios, peatones y conductores lo someten a examen.

Mientras la señalización, el asfaltado y el recorrido del vial que discurre paralelo al paseo del Muro parecen agradar a casi todos, son su anchura y los 'medios melones' que lo separan de los vehículos a motor los aspectos que más polémica han estado generando desde su primera apertura al público, hace poco más de un año. Así, sus dos metros de anchura resultan insuficientes desde el punto de vista de ciclistas habituales, como Carlos García, de Asturies Con Bici. «Es demasiado estrecho, y nosotros lo advertimos desde un principio, pero el Ayuntamiento no quiso hacernos caso», explica, señalando que «en un futuro, lo más probable es que haya que hacer una nueva reforma para ampliarlo, gastando dinero de nuevo». El deportista, quien reconoce estar de acuerdo con la decisión de implantar el carril en la calzada, en vez de en el paseo, señala también que «hacen falta pasos ciclistas que permitan incorporarse o salir del vial hacia el Muro sin necesidad de utilizar los pasos de cebra. Es una pena que el equipo de Gobierno haya desaprovechado esta oportunidad para construir un buen carril bici, desoyendo nuestros consejos», lamenta.

De la misma opinión es el gijonés Francisco Alonso, quien señala que el vial «es estupendo, bien señalizado y bastante seguro», pero también recalca que «en algunos puntos es demasiado estrecho y puede dar problemas a la hora de cruzarse con otro usuario». Javier García, quien suele hacer uso de este y otros carriles bici en compañía de su hijo Víctor, va un poco más allá y advierte de que, la estrechez del carril, unida a los diferentes ritmos que llevan unos ciclistas y otros, «puede hacer que quien quiera adelantar se vea tentado a salir a la carretera para hacerlo, con el riesgo que ello conlleva». También lo ven demasiado estrecho los madrileños Juliana de Castro y Emilio Fresneda, quienes, no obstante, consideran que el nuestro es mejor que el de su ciudad al «no estar integrado en la acera, lo que suele originar numerosos problemas entre peatones y ciclistas». Asimismo, la pareja de turistas reconoce que «el recorrido elegido no podría ser mejor» e, incluso, apunta que «invita a alquilar una bicicleta y disfrutar de todo el paseo sobre ella».

Atascos

Los conductores de vehículos a motor, por su parte, no se muestran tan entusiasmados con la instalación del vial, pues ésta ha supuesto la eliminación de uno de los dos carriles para automóviles de la zona del martillo de Capua así como del sentido hacia el Ayuntamiento en la calle Cabrales. «A pesar de que han intentado solucionarlo cambiando las frecuencias de los semáforos de la zona, se siguen produciendo atascos y retenciones de forma habitual», explica el presidente de Radio Taxi Gijón, José María López. El chófer tampoco está satisfecho con el lugar elegido para la instalación del carril. «Creo que la mejor solución para todos hubiese sido hacerlo dentro del paseo, pues sería mucho más seguro para los ciclistas. Según está ahora, como alguno caiga puede darse contra un coche que, además, va en sentido contrario al suyo», advierte. Borja Fernández, quien además de ciclista es conductor habitual de vehículos de gran tonelaje, también reconoce que desde la creación del carril los atascos en la zona son «mucho más frecuentes». Respecto a la eliminación de uno de los carriles, manifiesta que «en algunos tramos el espacio que queda para pasar con el camión es muy justo, aunque suficiente».

Carriles en todos los barrios

Por otra parte, son muchos los ciclistas que no se cansan de pedir la creación de nuevos carriles que, junto a los ya existentes, conformen una red que permita desplazarse por la ciudad en bicicleta, sin tener que hacerlo entre coches. «El principal peligro al que nos enfrentamos son los atropellos, algo que prácticamente se erradicaría si Gijón dispusiera de más carriles como el del Muro, repartidos por todos los barrios», señala Borja Fernández. Algo que suscriben Javier y Víctor García. «Nosotros utilizamos mucho la bicicleta para movernos por la ciudad y si existiesen más enlaces lo haríamos con mayor tranquilidad», apuntan.