El nuevo Café Dindurra

El histórico establecimiento reabre hoy sus puertas con 39 empleados once meses después de su clausura. Con unos nuevos gestores y una reforma en la que se ha respetado sus singularidades arquitectónicas, aspira a recuperar su papel de referente en la vida gijonesa. El equipo que dirigió las obras cuenta las claves de este proyecto a ELCOMERCIO.es

Los empleados del grupo Gavia, en la inauguración del Dindurra /
Los empleados del grupo Gavia, en la inauguración del Dindurra
MARCOS MOROGijón

Amenaza de colapso

Durante los trabajos previos de reforma del Dindurra se detectaron patologías constructivas y estructurales que amenazaban no sólo al local del histórico café, sino a la estabilidad de todo el edificio de Begoña en que se integra (había algunos pilares en el aire). Resolver esos problemas generó retrasos en la apertura y supuso todo un reto al equipo encabezado por el arquitecto gijonés Antonio Fernández Morán, que se tuvo que afanar en los trabajos de consolidación y rehabilitación estructural.

Descubrimiento de las puertas originales

En el transcurso de las obras también se descubrió como curiosidad que Manuel del Busto modificó en su remodelación integral del café en la década de los 30 del siglo pasado la ubicación de la puerta giratoria original de acceso al café y la que comunica con el Teatro Jovellanos. En sus orígenes la puerta de conexión con el coliseo estaba detrás de donde se encuentra actualmente la barra.

La influencia alemana de Del Busto

Las columnas Art Decó del Dindurra, uno de los elementos más representativos del local sino el que más, surgen del contacto de Manuel Busto con una de las obras más singulares del arquitecto Hans Poelzig, el Grosses Schauspielhaus de Berlín (Alemania). Teniendo en cuenta ese referente se determinó patinar en pan de oro las columnas de la sala, dotralas de iluminación superior proyectada hacia el techo, rehacer sus bases en mármol negro y dotarlas igualmente de una sutil iluminación inferior que valora y valida el fuste de las mismas. De esta forma se ha conseguido recuperar la interpretación de la imagen de fuente congelada de formas ascendentes, arquetípica del estilismo Decó que Manuel del Busto incorporó de sus viajes a Centroeuropa y Estados Unidos.

La luz, para recrear ambientes

La luz es clave en la intervención desarrollada en el Dindurra bajo la dirección técnica de Fernández Morán, generando ambientes controlados y sutiles. La iluminación general se ha resuelto con iluminación oculta proyectada en la parte superior de las columnas y la retroiluminación de los casetones del techo mediante sistema textil tensado. En apoyo a esta escenografía se ha instalado asimismo una iluminación perimetral, diseñándola de manera imperceptible al rehacer la moldura estriada que recorre todo el contorno del local.

Suelo hidráulico de baldosa

De forma complementaria se realizó el desmontaje y reinstalación de gran número de piezas de baldosa hidráulica original, de diseño geométrico cuadrangular concéntrico. Para cubrir las zonas perdidas de pavimento original se recurrió a piezas nuevas de idéntico material adquiridas a la firma bilbaína Gamboa y Domingo.

Dominio de los tonos ocre

La gama de tonos arena, ocre y marrón del pavimento determinarán la policromía general del local siguiendo los criterios estilísticos del Art Decó. Los aseos y la escalera que permite subir al altillo se han diseñado también siguiendo patrones propios de la arquitectura Art Decó.

Climatización oculta al ciente

La climatización del local se ha realizado mediante soluciones imperceptibles y con nula afección al espacio y volúmenes del Dindurra. La barra se ha cambiado en su totalidad para adaptarla a las necesidades de la hostelería del siglo XXI.

Ventanas de guillotina

Respecto a la fachada, además de dotarla de iluminación, se procedió a la conservación de sus diseño, reparando y rehabilitando los materiales originales de los ventanales y el sistema de poleas y contrapesos metálicos, que facilita la elevación de las ventanas de guillotina, realizadas en forja labrada.

Photocall en la fachada

Los nuevos arrendatarios del Dindurra quieren que la fotografía del Dindurra sea algo que, junto con la iglesia de San Pedro, la playa de San Lorenzo o la Laboral se lleven en la cámara los visitantes de Gijón. Por esa razón en su proyecto han diseñado un rincón en la fachada principal del café a modo de 'photocall'. El equivalente a las 'letronas' del puerto deportivo, pero en pleno paseo de Begoña. Se ha hecho texturizando sobre el paramento de la rotonda el nombre del local con carácter corpóreo.

Museo en las paredes

En las paredes del establecimiento los clientes del Dindurra podrán observar a partir de ahora una sucesión cronológica de imágenes del centenario café y de personajes vinculados a él. Una especie de museo permanente de la memoria histórica del local.

Y con 39 empleados para empezar

El plan de negocio del Grupo Gavia para el café plantea un horario ininterrumpido de lunes a domingo de ocho de la mañana a dos de la madrugada. Para dar servicio con tanta amplitud de segmentos horarios e incorporar a la oferta tradicional del café, servicio de gastrobar y coctelería 'after work' el Dindurra reabrirá con 39 empleados. Al frente de las propuestas gastronómicas estará Nacho Velasco Ríos, que también es jefe de cocina de Ciudadela.