Los colegios gijoneses dan la espalda al Comité regional de directores

Lo califican como un organismo «inútil» que se ha convertido en «una figura ornamental». Sólo sigue la responsable de Los Pericones

OLGA ESTEBAN

No es el primer 'encontronazo' que los directores de Primaria de Gijón han tenido con la Consejería de Educación. Si hace unos meses una veintena de responsables de centros firmaban una dura carta en contra de la forma en la que Asturias iba a aplicar la ley Wert, ahora han vuelto a dejar claro que no están conformes con la política educativa regional. En esta ocasión, lo han hecho de una forma más simbólica: no se han presentado para cubrir las plazas que le corresponden a Gijón en el Comité de Directores de Centros Públicos de Enseñanza del Principado de Asturias, figura creada en 2001 como «órgano consultivo y de asesoramiento y apoyo de la Consejería de Educación en aspectos organizativos y de funcionamiento de dichos centros».

A Gijón le corresponden dos vocalías de Primaria o otras dos de Secundaria. Hasta ahora, dos directoras de la villa de Jovellanos ocupaban dos de esos puestos: Isabel Sanz, directora del colegio Los Pericones, y Yolanda Camello, directora del colegio de educación infantil Gloria Fuertes, que en realidad entró como sustituta del anterior vocal, ya jubilado. En principio, ni siquiera ninguna de ellas pensaba repetir en el puesto. Finalmente, Sanz se decidió, quizás por no dejar los centros gijoneses sin representación. Camello ha preferido no continuar, asegura que por falta de tiempo.

Basta preguntar a algún director local para saber por qué ninguno quiere participar en el Comité de Directores. «La Administración no lo está utilizando como un órgano consultivo. Por no consultarnos, a Primaria ni nos han preguntado por las fechas que preferíamos para la jornada festiva que podemos elegir. Sólo se preguntó a algunos de Secundaria». Lo cuenta Pedro Lanza, director del Laviada. Lo cierto es que entre la Secundaria la convocatoria tiene más éxito, ya que tres directores optan a los dos puestos que tiene la ciudad.

Informativo, no consultivo

El órgano, insiste Lanza, «se ha convertido en una figura ornamental. Se les reúne poco y sólo para informar de lo que ya está decidido. A los directores de Primaria no se nos hace ni caso y, encima, a los que se quejan les montan bulla». Por lo tanto, el comité «no está cumpliendo la función que tiene». Lo ratifica María Ángeles García Álvarez, directora del Miguel de Cervantes. «La gente, en general, no le ve mucha utilidad, que se convoca cuando las cosas ya están decididas. No es consultivo, es informativo».

Más de lo mismo cuenta Maxi Marín, del Tremañes: «La sensación que se tiene es que es, hoy por hoy, es un organismo más simbólico que real de cara a la toma de decisiones importantes. Estamos volcados en la gestión y educación de nuestros centros y los compañeros que se animan a dar el paso salen desilusionados del poco valor que tiene dicho organismo». «Inútil» y «desilusión» son las palabras más recurrentes en el discurso de Marta Elena Iglesias, del colegio Asturias. Recuerda esta directora que los objetivos del comité eran buenos, pero que ahora, «sin tener voz ni voto», los responsables de los centros prefieren centrarse en su labor diaria, que no es poca.

«Quemados»

Así las cosas, en la última reunión de los directores de Primaria de Gijón no hubo ni un paso al frente para optar a esas vocalías. Después, casi fuera de plazo, Isabel Sanz decidió presentar su candidatura, aunque admite que la mayoría de compañeros están «quemados» y preferían no participar. Lamenta haberse «quedado sola», pero lo entiende.