Fallece Ramón Muriedas, el escultor de 'La Madre del emigrante'

Muriedas, con una de sus obras./
Muriedas, con una de sus obras.

El artista cántabro era uno de los máximos exponentes del hiperrealismo español

ROSA RUIZSantander

El escultor Ramón Muriedas (Villacarriedo, 1938) ha fallecido en su domicilio santanderino, según ha informado El Diario Montañés. Autor de 'Niño Neptuno', la obra que presidió la roca de la playa de El Camello durante décadas y de 'La madre del emigrante' en Gijón, entre otras piezas, el artista es uno de los máximos exponentes cántabros del hiperrealismo español.

Aunque los primeros pasos artísticos de Villegas fueron en la cerámica, a finales de los años sesenta llega a la escultura de la mano de Víctor Orizaola y Benjamín Mustieles, sus primeros maestros. Es a finales de los años cincuenta, cuando inicia una frenética actividad expositiva que le lleva por varios países de África y Europa tras ser becado de por la Fundación Juan March.

Desde sus inicios profesionales su obras recurre a las figuras humanas como principal elemento. Personajes cincelados con extremada naturalidad a los que impregna de humanidad y ternura y por los que ha ganado diversos premios. La Medalla de Oro de Escultura de la Bienal de Alejandría en 1974 o la de Exposición Internacional de la Pequeña Escultura en Budapest en 1975 fueron sus primeros reconocimientos y el empujón definitivo para seguir su larga carrera en Madrid. La familia, la amistad y el amor son temas básicos de sus piezas que también pueden contemplarse en el Museo Reina Sofía de Madrid, en el Museo de Arte Contemporáneo de Río de Janeiro, en el Museo de Arte Moderno Contemporáneo de Santander (MAS) o en el Museo de de la Fábrica de la Moneda y Timbre de Madrid.

En el año 1979, con motivo de la conmemoración del Año Internacional del Niño el Ayuntamiento de Santander le encarga un monumento que fue colocado en lo alto del promontorio rocoso de la ensenada del Camello. Se trataba de una figura de bronce en la que se representaba a un Neptuno adolescente, una obra que durante años se mostró sin brazos ni el tridente tras sufrir sucesivos actos vandálicos. Hasta que en el año 2012 y ante la imposibilidad de restaurarla se decidió quitarla definitivamente. Su última gran exposición en Cantabria tuvo lugar en el Observatorio del Arte en Arnuero en el año 2009. Desde entonces vivía retirado en su domicilio santanderino.

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