El Comercio

La Laboral, Bien de Interés Cultural

  • El Principado inicia el expediente para dar la máxima protección al complejo monumental

    La decisión llega tras la intensa campaña de los antiguos alumnos, que han logrado reunir 11.000 firmas a favor de la declaración

La Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad Laboral está a las puertas de conseguir su objetivo: que el complejo arquitectónico y cultural sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC). En cierta forma, de hecho, ya lo han conseguido. La Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Principado ha decidido incoar el expediente para dicha declaración, con la categoría de monumento. En la práctica, eso supone que la Laboral tiene ya, de forma provisional, la categoría de BIC, es decir, la máxima protección que el Principado puede otorgar a los «bienes más relevantes del patrimonio cultural de Asturias». La primera consecuencia de la apertura del expediente es que quedan suspendidas, si las hubiese, todas las licencias municipales de parcelación, edificación o demolición en las zonas afectadas, mientras dure la tramitación del expediente, que según la Ley de Patrimonio Cultural tiene que estar resuelto en el plazo máximo de 24 meses.

Constantino Villabrille está de enhorabuena. El socio número 485 de la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad Laboral fue el impulsor de esta idea, que la entidad asumió como propia. «Estoy loco de contento y orgulloso, como antiguo alumno y como asturiano», asegura. Junto con María Jesús Argüello se marcó una meta: conseguir la catalogación de BIC para la Laboral. Y empezaron, hace ya un año, un largo peregrinar en la calle y en las instituciones. En la calle han conseguido unas 11.000 firmas, de las que 10.000 fueron ya entregadas en la consejería. En las instituciones, lograron el respaldo, entre otros, del Pleno del Ayuntamiento de Gijón y en breve esperan contar también con el de Mieres. Ese trabajo no va a finalizar con la apertura del expediente. A su juicio, la protección máxima del conjunto es el primer paso de un proyecto mucho más amplio que debería finalizar, apuntan, en la redacción de una ley de especial que «preserve no sólo la monumentalidad, sino también el aspecto docente y cultural» de la Laboral. Quien aboga por ello es Miguel Ángel Caldevilla, secretario general de la Asociación de Antiguos Alumnos. Pero, por el momento, resalta Villabrille, han conseguido 'blindar' el complejo. En su primera petición a la consejería, afirmaba que su propuesta nunca debería haberse producido, porque «debería haber salido de las propias instituciones». No fue así, y ahora defiende que el éxito es de las 11.000 personas que han dado su apoyo.

Mientras se den a partir de ahora los pasos necesarios para cerrar el expediente, la cuestión es que el complejo está hoy un poco más protegido. Y no sólo los inmuebles. Porque la resolución que ayer publicó el Boletín Oficial del Principado de Asturias delimita «un entorno de protección provisional para este monumento». Según esa delimitación, queda protegido todo el espacio comprendido desde el campo central hasta la rotonda de la Pecuaria, incluido el Intra, todos los antiguos campos de fútbol y el Centro de Arte, hasta el límite con el Parque Científico y Tecnológico.

Se inicia ahora todo un proceso que Villabrille confía en que esté finalizado en no más de tres meses (pese a que la ley da un margen de dos años). Los trámites incluirán detallados informes, por ejemplo, sobre el estado de conservación. Y es ahí donde entra en juego el laborioso trabajo de los antiguos alumnos, que han recorrido y recogido todos y cada uno de los «despropósitos» que el complejo ha sufrido a lo largo de los últimos años, en los que, aseguran, la Laboral ha estado «abandonada». Desde los agujeros que se hicieron en el suelo del patio para instalar una pista de hielo hasta estatuas sin cabeza, pasando por lo más preocupante: el estado de la cúpula de la iglesia. El deterioro de la pinacoteca, columnas en mal estado, paredes del teatro taladradas, goteras por todos lados... La lista de Constantino Villabrille y María Jesús Argüello es larga.

Saben que, por el momento, la apertura del expediente no significa que todo eso se vaya a arreglar de forma inmediata. Pero el Principado sí debería intervenir cuando la declaración sea oficial. Porque según la Ley de Patrimonio, «los propietarios, poseedores y demás titulares de derechos reales sobre bienes integrantes del Patrimonio Cultural de Asturias están obligados a conservarlos, cuidarlos, y protegerlos debidamente para asegurar su integridad y evitar la pérdida o deterioro de su valor cultural. Los poderes públicos velarán por el adecuado cumplimiento de esta obligación. Se prohíbe la destrucción total o parcial de los bienes del Patrimonio Cultural de Asturias».

Antes de llegar a eso queda por conseguir informe favorable de al menos dos instituciones consultivas (Reales Academias, Universidad de Oviedo u otra universidad española o extranjera, el RIDEA, la Academia de la Llingua, el Consejo de Investigaciones Científicas). Como se trata de un inmueble también habrá que contar con informe de la CUOTA y abrir, después un periodo de información pública. La declaración oficial, finalmente, incluirá un descripción detallada de todos los elementos protegidos y del entorno afectado. En algunos casos, convertirse en BIC puede, incluso, suponer la demolición o retirada forzosa de algunos elementos que se consideren «incompatibles con la puesta en valor del BIC».

Pese a lo que aún queda por hacer, la decisión del Principado es «una gran noticia, no cabe duda», se felicita Miguel Ángel Caldevilla, secretario de los antiguos alumnos. Pero la gran noticia no resuelve algunas dudas, como «¿quién va a poner el dinero?» para frenar el «camino que se había iniciado, que no era el adecuado», en referencia a los desperfectos. La satisfacción, por lo tanto, no oculta el trabajo pendiente. «Hay que ir más allá. Cada vez se ve con mayor claridad que la Laboral es el proyecto pedagógico más importante que ha tenido Asturias», defiende, y en esa línea hay que trabajar, más allá de la protección del 'continente' por el que pasaron, entre 1955 y 1978 «más de medio millón de hijos de trabajadores con beca completa». Por eso los antiguos alumnos insisten en que la protección llegue también al 'contenido'.