Colegios en busca de la excelencia

Irene Molina y Nerea González, del Lloréu, junto a la impresora en 3D del centro/
Irene Molina y Nerea González, del Lloréu, junto a la impresora en 3D del centro

Las nuevas tecnologías y la búsqueda de otros métodos pedagógicos centran el trabajo de las escuelas

O. ESTEBAN

Quieren mejorar sus resultados, motivar a los alumnos, implicar a profesores y familias. Quieren, al fin, alcanzar la excelencia educativa. Y en ello están ocho colegios de Primaria de Gijón, tan convencidos de que la van a alcanzar, que han firmado un contrato comprometiéndose a ello. Se trata del contrato-programa, proyecto del Ministerio de Educación y de la Consejería de Educación (la financiación, desde el curso pasado, corre a cargo exclusivamente del Principado), puesto en marcha en Asturias en el curso 2010-2011 y que obliga a los centros que se sumen a «establecer un proyecto de mejora que se refleje en un contrato de colaboración, donde el centro se compromete a incrementar el éxito escolar y la Administración, a facilitar los recursos necesarios para la puesta en marcha del proyecto».

En Asturias participan 65 centros de Primaria y Secundaria. En Gijón los pioneros fueron los institutos de Roces y Padre Feijóo. Ahora participan los colegios Xove, Lloréu, Santa Olaya, Jovellanos, Miguel de Cervantes, Tremañes, Alfonso Camín y Ramón de Campoamor (los cuatro últimos acaban de incorporarse; el resto está en distintas fases de las cuatro que tiene el programa). Todos empiezan por un autodiagnóstico, la participación en el proyecto AUlab de la consejería y la formación de docentes. Luego, cada colegio desarrolla su propio proyecto. Con mucho trabajo, más imaginación y la implicación de toda la comunidad educativa.

Colegio Lloréu

Diseño e impresión en 3D

«Alcanzar la excelencia apoyándonos en las nuevas tecnologías». Es el objetivo principal de su contrato programa. El colegio de La Calzada cuenta con «personal de gran experiencia», referente en pedagogía, y decidieron aprovechar ese potencial, explica Jovino López. Eso se ha concretado en innovación, participación e inclusión. Y, sobre todo, en el proyecto de los alumnos de sexto: el diseño de piezas e impresión en 3D. Tienen su propia impresora y la suerte de que Juan Pablo Fernández, profesor de Educación Física y secretario del centro, sea un 'manitas'. Se formó en la materia, como otros profesores, y ahora traslada sus conocimientos a los alumnos a través de una actividad extraescolar, gratuita y voluntaria, en la que han empezado a elaborar sus propias piezas. Luego llegarán los mosaicos nazaríes y los cuerpos geométricos.

Colegio Xove

Una ruta segura

Están en la segunda fase. Ya han pasado por el autodiagnóstico y los alumnos de quinto y sexto acudieron al AUlab, en su caso, para aprender el lenguaje de programación scratch. Tras esa primera fase, decidieron aprovechar su participación en otro proyecto, el de caminos escolares seguros. Eso, unido a que en este curso les han eliminado varias paradas del transporte escolar, les acabó de animar: todo el colegio está elaborando un proyecto para mejorar sus rutas diarias hacia clase. Después se lo trasladarán al Ayuntamiento.

Colegio Jovellanos

Una radio para mejorar la expresión oral

El gran colegio del centro optó por centrarse en la expresión oral como vía para lograr el éxito educativo. Y eso se ha concretado en una radio escolar que está recién instalada y que empezará a 'emitir' entre enero y febrero. La profesora Lucía Sánchez coordina el programa, que implicará a todo el alumnado. Ellos serán incluso los técnicos de sonido. La radio se basará en 'falsos directos' y subirá sus programas, entrevistas y reportajes a internet. Además de trabajar la colaboración e implicación de todos y la mejora de resultados, logran poner en marcha un proyecto que puede permanecer en el colegio.

Colegio Alfonso Camín

Primeros pasos

No firmarán el contrato, oficialmente, hasta el mes de mayo. Así que están dando los primeros pasos. María Jesús Tronco, directora del colegio, tiene claro que es una oportunidad para conocer las verdaderas necesidades del centro y, a partir de ahí, saber cómo mejorar. Desde septiembre trabajan intensamente para saber cuáles pueden ser las posibles líneas de trabajo. Ha habido muchas y muy interesantes lluvias de ideas, mientras un grupo de sexto acude al programa AUlab.

Colegio Miguel de Cervantes

Adaptarse a todos los ritmos

Dice María Ángeles García Álvarez, la directora, que la decisión de sumarse al contrato programa llegó tras la desaparición del Plan PROA (Programas de Refuerzo, Orientación y Apoyo), que perseguía la prevención del abandono escolar y la mejora de las tasas de éxito. El Miguel de Cervantes persigue esos mismos objetivos, porque «seguimos detectando las mismas necesidades o más». Por el momento, alumnos de sexto, como en los otros casos, han acudido a los talleres de AUlab sobre televisión creativa, y los maestros se han formado en el aprendizaje cooperativo, alumnos ayudando a alumnos. En el autodiagnóstico hay una cosa clara: la hetereogeneidad de las clases es grande «y con la metodología tradicional no llegamos a todo el alumnado». Los ritmos son muy distintos y hay que adaptarse. Las nuevas tecnologías y un «cambio de chip», la base.

Colegio Ramón de Campoamor

Nuevas metodologías

El Ramón de Campoamor está dando también sus primeros pasos. Alfredo González, jefe de estudios, asegura que el claustro trabaja duro, tras haber recibido formación y que los alumnos hayan pasado por el AUlab, para marcar el camino a seguir. Quieren hacer un auténtico plan de mejora del centro y de atención a la diversidad. Por el momento están analizando el entorno, las familias, el rendimiento académico... A partir de ahí buscarán las líneas de mejora. Entre otras cosas, cuenta Alfredo González, deben decidir qué metodología pedagógica van a usar. Tienen claro que la actual hay que cambiarla y que hay que ir hacia metodologías «no tan expositivas».

Colegio Santa Olaya

Disfrutar aprendiendo

Su programa es 'Disfrutamos aprendiendo', y finaliza este año. Con dos líneas de actuación. Por un lado, un programa de acompañamiento para los alumnos de tercero a sexto, con apoyos por las tardes. Y, para primero y segundo, su TTI, Trabajo Transversal Instrumental. Eso se traduce en desdoblar tres aulas en cinco para las materias de Lengua y Matemáticas, lo que permite agrupar mejor a los alumnos con ritmos más parecidos y evitar que algunos niños 'arrastren' curso tras curso ciertas dificultades. Los resultados, cuenta el director, Miguel Muñiz, son «muy satisfactorios». Además aplican el aprendizaje cooperativo y diversas iniciativas de convivencia y participación familiar. Su intención es continuar con el programa, aunque todo dependerá de las posibilidades económicas.

ColegioTremañes

Aprendizaje-servicio

Convivencia, mejora pedagógico-curricular y nuevas perspectivas tecnológicas. Son los ejes del contrato que arranca. En el primero tienen experiencia, ya lograron en el 2010-2011 el segundo Premio Nacional de convivencia escolar del ministerio. Esta vez quieren incorporar proyectos de aprendizaje-servicio, que incluyan contenidos curriculares de distintas áreas, junto con labores comunitarias en entidades externas al colegio. Es, cuenta el director, Maxi Marín, una «nueva línea de innovación pedagógica que facilita aprendizajes reales y conectados con la sociedad». Además, quieren extender su método de aprendizaje por proyectos (sin libros de texto), que ya aplican en Infantil, a los primeros cursos de Primaria.

Y en el aspecto tecnológico apostarán por la programación lineal. Defiende Marín que la plataforma Scratch permitirá a los alumnos «aprender estrategias importantes para resolver problemas, diseñar proyectos y comunicar ideas».