«El Grupo no sólo aporta dinero, también un capital humano vital»

José Manuel Valdés Loredo, ayer, en su despacho./
José Manuel Valdés Loredo, ayer, en su despacho.

expresidente del Chas | «Tanto la hípica como el tiro son de por sí viables. No hemos llegado a esta situación por ambas disciplinas, sino por una dimensión excesiva»

NACHO PRIETOGijón

El Club Hípico Astur (Chas) tenía ya hace un par de años graves problemas económicos cuando José Manuel Valdés, de aquella presidente de la entidad ecuestre, propuso un acuerdo con el Grupo que incluía la venta de parte de los terrenos y una colaboración amistosa, sin gran vinculación, entre ambos clubes. Su planteamiento fue primero aprobado, luego impugnado y finalmente rechazado. Ahora, Valdés sigue apostando por la opción del Grupo.

¿Le gustaba más el convenio con el Grupo que usted propuso o el que ahora está planteado?

No son comparables. La propuesta de entonces tenía sus particularidades y la actual es mucho más amplia en su oferta y mucho más atractiva para los actuales socios del Chas en cuanto a poder utilizar plenamente las instalaciones del Grupo. La anterior era una venta menor, pero, en ambos casos, el acuerdo con el Grupo es, a mi juicio, la solución más idónea para el Chas, para el Grupo y también para Gijón.

¿Por qué?

Porque se trata de un acuerdo natural; porque la proximidad de ambas instalaciones permite al Grupo realizar una expansión natural en lo físico y también en lo deportivo. Asimismo, al Chas le permite dedicar a sus actividades fundamentales el espacio adecuado y en unas instalaciones renovadas que darán un aspecto inmejorable a Gijón en una de sus entradas más atractivas.

Pero con la hípica condicionada a su viabilidad económica...

Es algo que preocupa a algunos socios del Chas, pero creo que injustificadamente. Vamos a ver, tanto la hípica como el tiro son de por sí viables, tanto en lo deportivo como en lo económico. El Chas no ha llegado a la situación actual por el desarrollo de ambas disciplinas deportivas, sino por tener una dimensión excesiva. Mantener 60.000 metros cuadrados con local social, piscinas, pistas de pádel, etcétera, utilizadas por una veintena de personas, genera un gasto importante que los ingresos procedentes de la hípica y el tiro no podían soportar, especialmente en una entidad con 300 socios titulares.

¿Y eso cambia con el Grupo?

Claro. Con la compra por el Grupo no solo se obtiene una solución de solvencia económica, importante en sí misma, sino también algo que es fundamental y parece que muchos quieren olvidar, que son 34.000 socios, parte de los cuales estoy seguro de que querrán aprender a montar a caballo y proporcionarán viabilidad estable a la hípica. Insisto, porque me parece importante: el Grupo no sólo aporta dinero, sino también un capital humano que es vital. En todo caso, el condicional de la viabilidad económica no me asusta porque sé que la hípica y el tiro generan ingresos suficientes si nos limitamos a su propio espacio y no hay que destinar dinero a enormes espacios infrautilizados que generan un gasto inasumible.

¿La desaparición del Chas es la parte negativa?

Es que yo no veo esa desaparición. La propuesta del Grupo deja claro que la actividad hípica se incorpora bajo sus propias siglas. El Grupo compra los activos, pero la marca Chas, con un alto prestigio a escala nacional en el mundo hípico, mantiene su identidad dentro del Real Grupo de Cultura Covadonga y esto enriquecerá a ambas sociedades.

¿Qué pegas ve en la propuesta de Ganax?

El Grupo Ganax planteó una opción de compra de los terrenos circundantes, todos colindantes con la vía pública, y un pequeño espacio para la hípica, muy inferior al actual. Con esa venta, nada impide que se produzcan luego nuevas enajenaciones a terceros cuyo fin desconocemos. Es obvio, además, que sus promotores buscan obtener un beneficio, como toda sociedad mercantil con ánimo de lucro. Se trata de un proyecto inversor, no deportivo, como es el caso del Grupo.

Pero Ganax ofrece también gestión de la hípica...

Mírese como se mire, es un proyecto básicamente inversor, como lo demuestra la circunstancia de que el concurso de acreedores del Chas se declaró el 8 de octubre de 2014 y tanto Ganax, S. L., que ofertó la compra, como Ganax, Gestión de Espacios Deportivos, que ofertó la gestió hípica, son sociedades que se constituyeron posteriormente, es decir, se constituyeron expresamente para la operación Chas.

¿Qué pasaría si se impugnan los acuerdos?

El escenario ahora no es ese, pero probablemente el Chas acabaría en liquidación. Sería un desastre.