Palabras que salvan vidas

Armando Menéndez con su libro 'El monje mentiroso'. /
Armando Menéndez con su libro 'El monje mentiroso'.

El gijonés partirá el viernes al país asiático para formar a grupos de sherpas que recorrerán pueblos aislados en busca de afectados por el terremoto

LUCÍA RAMOS

Una imagen de la madre Teresa de Calcuta preside la sala de espera de la clínica que ahora regenta su hija -hace años que Armando Menéndez decidió dedicarse «en cuerpo y alma» a su amada India, donde reside la mayor parte del año-, y junto a ella un plano de la Universidad de Pekín y numerosas imágenes de él haciendo lo que más le gusta: enseñar y curar a los pobres. Este médico gijonés tuvo muy claro desde el principio que su lugar estaba junto a los más desfavorecidos. «Estudié la carrera en España, pero me hice médico en países como Cuba, República Dominicana, China o India», relata.

Se fue, explica, «para aprender a ser médico de pobres, para vivir la medicina desde esa idiosincrasia. No es lo mismo ejercer aquí, en un hospital con infinidad de medios, que en una aldea remota de Asia o Latinoamérica, donde tienes que recurrir a tu experiencia y habilidades», agrega. Así, tras iniciarse en esta 'medicina de pobres' en lugares como El Bronx o La Habana, Armando fundó, en 1994, la Asociación para la Formación Continuada de Médicos en el Tercer Mundo. «Es frecuente que en este tipo de países menos desarrollados los médicos terminen la carrera y se vayan a algún pueblo, donde no pueden seguir formándose, algo fundamental en esta profesión», apunta.

En 2004 crea una fundación

No fue hasta varios años después cuando el facultativo gijonés descubrió el que hoy es su segundo hogar. «Me fui de voluntario a la India, donde trabajé junto a las monjas de la Madre Teresa, con Vicente Ferrer y con los jesuitas», señala. Precisamente en eso estaba en 2004 cuando tuvo lugar el tsunami que arrasó la costa del Índico. Fue también en ese año cuando se constituyó la Fundación Doctor Armando, DAF por sus siglas en inglés. «Conservamos este nombre porque fue el elegido por los calcutenses para bautizar el primer hospital que levantamos», indica. Lo hizo junto al misionero mallorquín Perico Massanet, con quien también construyó el gran colegio de Shingarpada, que alberga en su segunda planta un centro de formación de enfermeras. A este peculiar colegio le siguieron muchos otros en pequeños poblados de India y Bután. «Estas escuelinas suelen incluir un dispensario médico y son muy importantes, pues en ellas los niños no solo reciben educación básica, sino también sanitaria», explica.

Precisamente ese era el objetivo de su futuro viaje al país del Himalaya cuando un terremoto de 7,8 grados truncó sus planes. «Nepal es uno de los estados más pobres de Asia, y si un terremoto de esa magnitud siempre es terrible, no es difícil imaginar la situación en que se encuentran ahora muchos de sus habitantes: en la calle, sin agua potable, expuestos a todos los elementos... Es un drama humano», lamenta el médico. Con la intención de paliar en la medida de lo posible el sufrimiento de un pueblo del que, recalca, «tenemos mucho que aprender», Armando cambió sus planes. «Este viernes, 19 de junio, volaremos a Nepal, donde formaremos grupos de sherpas voluntarios, paramédicos y nepalís formados por enfermeras que recorrerán a pie las poblaciones más aisladas para localizar y evaluar a los posibles heridos. Si es necesario los evacuaremos en helicóptero, animales de carga o lo que tengamos», explica. Para sufragar esta expedición el médico utilizará la recaudación de su último libro, 'El monje mentiroso', que puede encontrarse en las principales librerías de la ciudad. Quien lo desee también puede hacer su aportación a través del número de cuenta que aparece en la página web de la fundación.