Nuevo Roces: 3.739 vecinos en 5 años

Vista aérea del área residencial de Nuevo Roces captada este mes de junio en la que se aprecia su actual nivel de desarrollo urbanístico. /
Vista aérea del área residencial de Nuevo Roces captada este mes de junio en la que se aprecia su actual nivel de desarrollo urbanístico.

El barrio que dio el salto a la Ronda vive un 'baby boom' con carencias en accesos y equipamientos

MARCOS MORO

Se cumplen estos días cinco años de la llegada de los primeros residentes a Nuevo Roces, el barrio que materializó el salto urbanístico a la Ronda Sur. Los datos más recientes del padrón municipal arrojan una población en el área residencial de 3.739 habitantes (1.817 hombres y 1.922 mujeres), de los que 661 son menores de edad. No obstante, la percepción de la asociación de vecinos es que son muchos más, próximo incluso los 5.000 habitantes, porque les consta que hay un porcentaje significativo de no empadronados.

EL BARRIO EN CIFRAS

2.289 viviendas. Son los pisos construidos con algún tipo de protección en el área. Están proyectadas un total de 3.700.

47 parcelas residenciales. Son los solares ocupados de un total de 67.

55 empresas. Son las firmas que adquirieron parcelas en su momento para construir en el ámbito.

8,9 kilómetros. Es la longitud total de calles y viales.

3.739 habitantes. Es la población que reside en el barrio, según datos muy recientes del padrón municipal, de los que 661 son menores de edad.

9 bares. Es la oferta hostelera actual del barrio.

215.000 metros cuadrados. Es la superficie de zonas verdes y espacios libres.

6.000 árboles. Fueron plantadas en zonas verdes y espacios públicos.

82,5 millones de euros. Fue la inversión directa de Sogepsa.

Sea como fuere, Nuevo Roces ha ganado en poco tiempo peso demográfico, adelantando a barrios de solera como Cimadevilla, Moreda, Jove o Tremañes. Además, esta zona urbana es una de las más dinámicas y jóvenes, ya que tiene según el Ayuntamiento 626 menores de 16 años y 1.920 unidades familiares residiendo allí. Así lo certifica la presidenta de Nuevo Roces, Lorena García, que asegura que el barrio vive un auténtico 'baby boom', con numerosas vecinas embarazadas o parejas paseando carricoches. Ella misma es el ejemplo de esta creciente natalidad con un bebé de cinco meses.

El vecindario se divide entre quienes hacen vida en el barrio y para quienes su lugar de residencia no es más que una ciudad dormitorio. La falta de adaptación de los viales de entrada y salida a las necesidades de los peatones y las carencias en materia de equipamientos siguen siendo las principales reivindicaciones de los residentes. No hay consultorio médico, colegio, farmacia ni cajero automático. Tampoco zonas deportivas ni supermercado, pero al menos sí tienen escuela infantil, sede vecinal en construcción, dos líneas de autobús al servicio de los vecinos y nueve bares, «que habitualmente están llenos», explica García. Hay otros pequeños comercios como dos peluquerías, una tienda de mascotas, dos kioscos, una clínica dental, una panadería-pollería y una mercería. Los vecinos de Nuevo Roces tampoco necesitan salir del barrio para ir al gimnasio o a la academia de idiomas.

Plaga de arañas rojas

Otro problema recurrente del que se vienen quejando los propietarios de Nuevo Roces es el abandono de algunos de los solares donde se tenía previsto construir viviendas. Ese hecho, unido a la circunstancia de que el área está rodeada de zonas verdes, trae consigo periódicos inconvenientes como la reciente plaga de arañas rojas que están padeciendo los vecinos.

Al margen de los edificios, El Leroy Merlín, los campos de El Llano 2000 y los de la Federación se han convertido por sí mismos en un polo de atracción dentro del emergente barrio, al que por otra parte le está costando desarrollar las parcelas que tiene calificadas como dotación privada. De hecho, por ese motivo ya se han producido modificaciones puntuales del plan especial del área residencial para cambiar el uso de dotacional a residencial. La última en abril.

La construcción de viviendas protegidas en monocultivo arrancó en noviembre de 2008, nada más concluir Sogepsa las obras de urbanización del ámbito, y prácticamente todos los edificios que se han desarrollado en ese polígono residencial se acabaron hace cuatro años o más. Según los últimos datos recabados por la patronal de la construcción, CAC-Asprocon, de las 3.700 viviendas proyectadas en cómputo global para todo el área residencial se han ejecutado 2.289. Dos tercios del total previsto. El porcentaje de lotes residenciales desarrollado ha alcanzado el 70%. 47 solares construidos de 67 disponibles.

Tras unos años en los que las grúas brillaron por su ausencia en Nuevo Roces por el cierre del grifo del crédito a los promotores y a los subrogadores de hipoteca, la obra nueva vuelve a aflorar en los últimos meses, aunque eso sí, a cuentagotas. Asprusa está iniciando en este momento la primera promoción de vivienda libre con precios de protegida. Y Construcciones Los Campos está a punto de entregar 51 viviendas de protección autonómica (VPA) y ya tiene previsto poner en marcha la ejecución en otoño de una nueva promoción de 107 viviendas enfrente del Leroy Merlín (será la cuarta de esta promotora gijonesa). Empresas como Citifidalgo y Hermanos Riestra también tienen en perspectiva volver a levantar pisos allí a corto plazo. Señal de que promotores y demandantes de vivienda están recuperando la confianza.

Todo lo que se construye últimamente en el barrio incluye lujos de vivienda libre con terrazas en todas las viviendas, calidad y diseño contemporáneo en fachadas e interiores, piscinas con solárium, gimnasios, instalaciones deportivas...

Las numerosas líneas de ayudas que hace años tenían ante sí los potenciales compradores de vivienda protegida han desaparecido, excepto una reciente subvención habilitada por el Principado de hasta 7.000 euros.

Nuevo Roces ha sido hasta el momento la mayor operación de vivienda de precio limitado acometida por Sogepsa en Asturias.

 

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