«Vendo en todo el mundo. Una condesa alemana me pidió veinte vestidos»

María Dolores Suárez, 'Loli', en su comercio de moda infantil La pequeña Ángela. /
María Dolores Suárez, 'Loli', en su comercio de moda infantil La pequeña Ángela.

La tienda de moda infantil La pequeña Ángela recibe el premio nacional Dedal de Oro

HENAR MARTÍNEZ

Todo empezó por su sobrina Ángela. María Dolores Suárez Ballesteros («mejor que quede en Loli», nos dice) se interesó por la moda infantil cuando nació la niña. «Antes trabajaba en un despacho. Estuve diecisiete años en una gestoría», dice. Ahora, su tienda La pequeña Ángela, situada en el número 39 de la calle de La Merced, ha cumplido seis años y acaba de recibir el premio Dedal de Oro, que distingue a sus ganadores por su trayectoria en el mundo de la moda.

El galardón la pilló más que por sorpresa. «Estaba de vacaciones y me llegó un correo. Lo abrí pero ni lo miré. Pensé que era un spam. No me lo esperaba», confiesa riendo. Loli explica que después de dos horas lo leyó y se preguntó a sí misma: «¿Y esto? ¿Cómo han dado conmigo?». La respuesta llegó pronto. La agencia española de comunicación, eventos y contratación de artistas Jacob Fitzgerald, promotora de este reconocimiento, contactó con ella. «Me dijeron que hacían estudios a nivel nacional», explica.

El reconocimiento se otorga a personalidades de la moda, desde diseñadores a publicistas o periodistas especializados. Loli recibirá el suyo el próximo 24 de julio, a las 21.30 en un acto que tendrá lugar en el madrileño hotel Palace.

Aunque «en casa gusta», Loli fue la pionera en su familia en dedicarse a la ropa de niños. En su rincón del centro de Gijón y en su tienda online vende artículos de cero a cuatro años, tanto para niños como para niñas, aunque se centra más en las segundas.

«El mercado es competitivo»

La dueña de La pequeña Ángela cuenta orgullosa que «fui una de las pioneras en el mercado de internet». No le ha ido mal. Ahora, sus productos se adquieren incluso desde Emiratos Árabes Unidos. «Les encanta la moda española», comenta. También le llegan pedidos de México o Alemania: «Una condesa alemana me encargó, de repente, veinte vestidos». Loli recalca que busca expandirse más en el ámbito internacional porque el nivel económico es más alto, pero reconoce que «es muy competitivo».

Su estilo no lo tiene claro: «La gente piensa que es rococó. Tampoco es clásico. No sabría cómo definirlo. Diría que es lo que se está demandando». Entre las peticiones más repetidas aparecen firmas como Miss Clementina, Para Sofía, Cocco-Rose o LaPeppa, entre otras.

Su ropa colorista y, en su mayoría, estampada se ve a través del escaparate. En el rótulo de su tienda, en tonos morados y blancos, como sus paredes, se ve una muñeca en vestido y con dos coletas. Una muñeca que tiene historia: «Existe en realidad. Se llama Manolita y es de Ángela, mi sobrina». La 'culpable' de la tienda tiene ya 9 años.