Foro garantiza la continuidad de la Semana Negra en Naval Gijón «a medio plazo»

Los terrenos del antiguo astillero de Naval Gijón acogen el certamen desde 2012./
Los terrenos del antiguo astillero de Naval Gijón acogen el certamen desde 2012.

Nuevas Generaciones del PP pide poner coto a la «ciudad sin ley que es el festival» y Pando critica que la organización «prima el dinero sobre la cultura»

M. MORO / I. VILLAR

El portavoz del gobierno municipal, Fernando Couto, aseguró ayer que «a medio plazo» el Ayuntamiento no baraja otro escenario para la Semana Negra diferente a los antiguos astilleros de Naval Gijón. Couto destacó que el recinto donde se ha celebrado el certamen las últimas cuatro ediciones «le da una estabilidad que no consiguió durante muchos años», en referencia a la itinerancia que inició el festival en 2008 a raíz de la sentencia favorable a los vecinos del edificio Gacela que expulsó el ferial del entorno de El Molinón.

El concejal de Actividad Económica y Desarrollo Urbanístico indicó que «en tanto en cuanto no se aborden proyectos urbanísticos en los terrenos de Naval Gijón que permitan usos terciarios o residenciales de baja densidad, o lo que se decida al final en el PGO para ese ámbito, para nosotros el lugar adecuado es el actual», remarcó.

Además, recordó que en septiembre se fijarán con el resto de grupo los horarios de cierre de la edición de 2016 de la Semana Negra, momento en que también se definirán las actividades que puede haber en la zona de Poniente a partir del próximo año. Precisó que las cuestiones que se revisarán de forma consensuada serán de horarios y de tipo organizativo del festival lúdico y literario, pero no de seguridad.

Protocolos de seguridad

Por otra parte, Nuevas Generaciones del PP pidió ayer a través de un comunicado que se ponga coto a «la ciudad sin ley» en que se ha convertido la Semana Negra. Su presidente, Andrés Ruiz, reclamó ayer al Ayuntamiento y a los organizadores del festival que se reformulen los protocolos de seguridad del certamen para que, año tras año, «no se tengan que vivir sucesos como los acontecidos en la última edición, donde un joven acabó en coma tras una reyerta».

Según Ruiz, «no se puede tratar un evento que reúne a casi un millón de personas como si fuera un sábado noche cualquiera; es una irresponsabilidad que se está pagando muy cara». Para el dirigente de las juventudes populares, entre los motivos que producen esta inseguridad en el recinto están «la nula planificación en el montaje de los puestos, la ausencia de una seguridad privada que pueda ejercer como tal y la permisividad total con ciertos locales relacionados con el ocio nocturno en el festival».

«Estamos cansados de recibir bofetadas», sentenció ayer ell vicepresidente de la asociación de vecinos Pando de Poniente, Javier Palacios, quien pidió al Ayuntamiento que marque las reglas del juego frente a una entidad privada que, a su juicio, «prima el dinero sobre la cultura y lo enmascara». Palacio opinó que el festival «tiene que reinventarse y dejar paso a otra gente nueva». Y respecto a la encuesta que Atalía y la Agrupación de Negocios de Poniente esgrimen para pedir la sede fija en Naval Gijón, retó a estos colectivos a preguntar lo que piensan las tiendas de ropa de la zona sobre las falsificaciones de prendas en puestos del certamen o a los estancos por el tabaco que venden rumanos.

 

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