Javier Díaz Gontín

El ovetense que compuso nuestro 'Gijón del alma'

JANEL CUESTA

Si hay algo latente, y la cosa ya viene de muy atrás, es la enquistada rivalidad entre ovetenses o carbayones y gijoneses o 'culos moyaos' y que para un gran sector de futboleros se concentra entre azules y rojiblancos. Y ¡mira por dónde!, cosas del destino, ahora todos los gijonudos, grandes y pequeños, veteranos y jóvenes cantamos con orgullo nuestro 'Gijón del alma', música y letra que adquiere un grado de nostalgia exportada incluso fuera de Asturias, muy especialmente si la canta Víctor 'el de Cimadevilla'. Paradójicamente, esa canción fue compuesta por un rapaz de Oviedo. Eso sí, con el 'corazón partío' desde que, siendo guaje, disfrutaba como un verderón en la playa de San Lorenzo de la mano de su madre. Cada fin de semana del verano venían en tren a Gijón y aprovechaban además para dar de comer a los patos que nadaban en el estanque de 'Los Campinos' de Begoña, algo que Javier Díaz Gontín, nuestro personaje de hoy, ya residente en Gijón desde hace 20 años, recuerda con especial cariño.

Resulta que mientras estudiaba, primero en la Escuela Nacional de su pueblo y luego el Bachiller en Oviedo, este rapaz -nacido en la parroquia de Santa María de Trubia, el 25 de febrero de 1954- ya componía canciones para las fiestas de su pueblo. Una buena costumbre que no abandonó incluso cuando se marchó a trabajar a la Central Nuclear de Almaraz, en Cáceres, y luego a la de Vandellós, en Tarragona. Siempre que regresaba a casa traía consigo un ramillete de canciones dedicadas a Asturias.

Fue a finales de los años 70 del pasado siglo cuando, un buen día, descubrió el 'pub-bar-café cantante' de Víctor García González, en Cimadevilla, a quien le informa de algunas de sus canciones como 'Quiero volver', 'Un mineru' y 'Madre asturiana', entre otras, sin atreverse a cantarlas ante el público. Y así fue hasta que, junto con su amigo Mario Mosteiro, forma un dúo que bautizan como 'Lacón con grelos' con el que dan el paso de subirse al escenario y graban su primer éxito con las canciones 'Samba gallega' y 'Un chavalín de Gijón'. Luego se incorpora Carlos Álvarez, amigo de la infancia, y forman un trío que canta en gran número de las fiestas del verano en Asturias, dudando entre llamarse 'Los Saltapraos' o 'Zapato Veloz' por aquello de que les gustaba darle al zapato cuando iban en coche. Son canciones entre simpáticas y rítmicas como 'Un gallegu en la luna', 'Ponti contri la paré' y el que sería mundialmente famoso 'Tengo un tractor amarillo'.

Pero entre actuación y actuación ya habían estrenado en 'petit comité' en Casa Víctor en Cimadevilla su 'Gijón del alma' y corrían los finales de los años 80 del pasado siglo cuando no había un solo día en que los asiduos al bar del entrañable sótano de la calle del Rosario no cantasen aquello de 'Esta villa marinera / de mi tierra asturiana / donde las olas del mar / me despiertan de mañana...'. Pronto Víctor la incorporó a su repertorio y llegó la primera grabación con el disco titulado 'Combinado de tacón' con Javier, Mario y Carlos que ya formaban el 'Zapato Veloz' y Víctor. Era el año 1991 y juntos logran un notable éxito en las fiestas patronales del Real Grupo de Cultura Covadonga, y en 1993 les llaman de Barcelona para grabar un disco con la Casa Horus, donde 'Zapato Veloz' interpreta 'Tractor amarillo', 'Gallegu en la luna', 'Vida loca' y 'Ponti contri la paré' entre otros, mientras que Víctor graba 'Gijón del alma', 'Madre asturiana', 'Quiero volver', 'Un minero' y 'Homenaje al Presi'.

A partir de ese momento, 'Zapato Veloz' recorre toda Europa y parte de América, llegando a vender en un solo año ocho millones de discos, superando al 'Nos dieron las 10' de Joaquín Sabina. Javier Díaz y sus compañeros de 'Zapato Veloz' llegaron a grabar seis discos con algunas de las más de 100 canciones que compuso nuestro personaje de hoy que, aunque retirado de los escenarios, siguió -bueno, siguieron los tres: Javier, Mario y Carlos- actuando en programas de televisión hasta el año 2005.

Ahora, cosa curiosa, sus ingresos por derechos de autor provienen de China y Japón, pero también de toda Europa, muy especialmente Rusia, mientras que el espíritu creador de Javier Díaz sigue componiendo canciones que pronto llegarán al gran público como: 'Bahía de San Lorenzo', 'Noche de los fuegos' y, vayan tomando nota de su próximo éxito, 'Un centollu que iba por el Muro / por el Muro de Gijón / se enamoró de una gambita de Huelva / que venía de excursión. / Ella se puso muy gayaspera / y el centollu le respondió: / Yo prefiero a una almeja / por que tien mejor sabor...

Y eso es sólo la primera estrofa.

 

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