Medio siglo de historia del agua

Un operario de la EMA analiza varias muestras de agua en los laboratorios de Roces. /
Un operario de la EMA analiza varias muestras de agua en los laboratorios de Roces.

La EMA inaugura hoy en Los Campinos una exposición por su 50 aniversario

E. C.

Corría el año 1965 cuando se constituía el primer consejo de administración de la Empresa Municipal de Aguas de Gijón, estableciendo un compromiso «con la calidad del servicio al ciudadano». Un compromiso que la EMA quiere ahora renovar aprovechando sus bodas de oro. Y lo hará a través de una exposición que bajo el título 'Agua por un tubo' se inaugura hoy en Los Campinos de Begoña, un enclave histórico gijonés que sirvió para recibir el suministro de Agua de Nava en 1930.

Se trata de una muestra, dice la propia empresa, que «no trata de recrearse en el pasado, sino de trazar un recorrido que mira al futuro». Para ello se dará una «visión global» del trabajo de la empresa a lo largo de estos 50 años, relatando cuestiones como que en los años 80 «se alcanzaba un logro de especial significado: el agua corriente llegaba, por fin, a todo el casco urbano. Mientras tanto, la EMA mantenía su particular batalla contra las pérdidas en la red. Sus tarifas eran por entonces un 30% más baratas que las de otras ciudades de magnitud similar».

En otro de los paneles, la exposición de la EMA señala que a los veinte años de funcionamiento de la empresa, es decir, en 1985, la población gijonesa era el doble, llegando hasta los 264.000 habitantes. «Mejorar el abastecimiento da mucho trabajo: se completarán las redes de Ceares, El Coto, El Llano, Pumarín..., se dará servicio a las zonas de expansión (Viesques, Montevil...) y se construirán cooperativas para la zona rural», reza el panel expositivo correspondiente a esa época.

Pero no todo fue crecimiento y desarrollo, la empresa tuvo también que lidiar, según se recuerda en este repaso histórico, con «inundaciones frecuentes, playas contaminadas o roedores fuera de control...». Unos problemas, explican, que revelaron la necesidad de elaborar un plan general «que además de ordenar la trama urbana, gestionara el ciclo del agua». Porque «si algo quedó claro en esta década era que Gijón no había resuelto sus problemas de saneamiento».

Éstas y otras historias son las que los gijoneses y visitantes podrán conocer desde hoy y hasta el próximo 10 de enero en la exposición conmemorativa que será inaugurada por el concejal Esteban Aparicio, actual presidente de la Empresa Municipal de Aguas de Gijón.

Será el edil de Seguridad Ciudadana, Movilidad y Transporte el encargado de ofrecer, no solo esa visión histórica, pasada, presente y futura, sino también de «concienciar sobre el uso responsable de un bien tan preciado como es el agua, nuestra agua».