Premio al «esfuerzo» de todo un equipo

Christian Guisado recibe el galardón de las manos de Fernando Fueyo y de José María Lorenzo, arcipreste de Oviedo./
Christian Guisado recibe el galardón de las manos de Fernando Fueyo y de José María Lorenzo, arcipreste de Oviedo.

«Nuestra cultura se está haciendo especialista en vaciar realidades que habían sido cristianas», advierte el arcipreste José María Lorenzo

Casi 30 años lleva la parroquia de San Nicolás de Bari, en El Coto, organizando un campamento en Rodiezmo (Villamanín). Lo que empezó siendo una actividad solo para la iglesia ha ido aumentando y cada vez son más los vecinos de todo Gijón que acuden los veranos a esta cita. El primer día suelen llenarse ya las 60 plazas disponibles. La «colaboración y el esfuerzo» de todo el equipo humano que lo hace posible fue ayer reconocido con el título de feligrés ejemplar que la entidad entrega cada año durante las fiestas de su patrón. «Es un título que se merece desde el que puso la primera piedra hasta el encargado de segar el prao», asegura Christian Guisado, encargado de recoger el premio en nombre de todo el equipo.

Las principales actividades del campamento, además de estar relacionadas con el ocio y el tiempo libre, tienen como objetivo continuar la labor que durante el resto de los meses se hace en la catequesis. «Hacemos lo mismo, aunque un poco diferente. Eso sí, siguiendo la misma filosofía», explica Guisado.

En todos estos años han pasado por Rodiezmo muchísimas personas. Tantas, que si hubieran tenido que estar todas presentes para recoger el galardón no entrarían en la iglesia. Por desgracia, la actividad no pasa ahora por su mejor momento, ya que «ha habido algunas obras y el mal tiempo no lo ha dejado en un buen estado». «Estamos en números bajos y no sabemos si habrá forma o no de arreglarlo, pero vamos a intentar trabajar en ello y sacarlo otra vez adelante», asegura Guisado.

La entrega de esta distinción cerró ayer la celebración de la eucaristía, en la que Fernando Fueyo, párroco de San Nicolás, estuvo acompañado por 13 compañeros más. Entre ellos, el arcipreste de Oviedo, José María Lorenzo, encargado de presidir la ceremonia. Eso sí, Fueyo no perdió la ocasión de hacer referencia a su Sporting del alma. «Espero que sea un buen día y todos sabéis a qué me refiero», bromeó respecto al partido que el equipo gijonés jugó por la tarde contra Las Palmas. Lo fue.

Más de 300 comensales

Por su parte, el arcipreste y párroco de Pumarín, en Oviedo, volvía a San Nicolás tras 18 años, cuando fue testigo de los primeros pasos para la creación del templo. «Asistí a todo el proceso del planteamiento y la constitución de la parroquia y tengo que decir que el alma de que se hiciera posible fue Fernando. Hubo muchas dificultades y fue el empuje, el convencimiento y las ganas que pone en todo lo que hizo que llegase a feliz término», halagó a su compañero. En su discurso no faltó el recuerdo al importante papel de su patrón, San Nicolás, que cuenta con más de 2.000 templos en todo el mundo. Su figura, «aunque algunos no se han enterado todavía», dio origen al mito de Santa Claus. «Fijaos cómo nuestra cultura se está haciendo especialista en vaciar de contenido realidades que habían sido cristianas para convertirlas en otra cosa distinta», advirtió Lorenzo.

Tras la misa, cantada por la Coral Amanecer, los feligreses sacaron en procesión a San Nicolás y la Purísima. Ante ambas figuras actuó el grupo de baile Jovellanos, cuyos integrantes previamente habían porteado los vecinos de El Coto. Se trasladaron a continuación al restaurante El Pinal, en Villaviciosa, para disfrutar de una comida de hermandad. Más de 300 personas acudieron a una cita ineludible para ellos en el calendario.

Las fiestas finalizarán hoy con un día dedicado a los más pequeños de la casa. De 11 a 13 y de 16.30 a 20 horas, la Asociación Juvenil San Nicolás tiene preparado para ellos un gran programa de actividades y juegos. Además, terminarán la tarde con una rica merienda, a la que «estáis todos invitados».

 

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