Periquitos de campeonato

Pablo Pandiello, con uno de sus periquitos. /
Pablo Pandiello, con uno de sus periquitos.

El gijonés Pablo Pandiello gana doce medallas en el concurso ornitológico internacional de Cantabria

A. G.-OVIES

Muchas son las personas que tienen periquitos en sus casas. Su colores, llamativos y alegres, hacen de ellos una de las especies más demandadas. Además, su poca capacidad de canto los vuelve perfectos para aquellas personas que no desean una mascota muy ruidosa. Aunque los pájaros son animales de compañía por excelencia, son pocos los dueños que se animan a participar en certámenes de ornitología. Pablo Pandiello comenzó su andadura en este terreno como aficionado. Ahora, en sus primeros concursos, ha destacado como uno de los mejores. El ejemplo: las doce medallas obtenidas en el I Campeonato Ornitológico Internacional FON-FEORCALE celebrado a principios de noviembre en Sarón (Cantabria) y en el que participaban más de 1.500 pájaros de diversas clases.

En total, el gijonés se llevó a casa 7 oros, 3 platas y dos bronces. «Unos amigos me animaron a presentarme a uno que había en Santander, donde también tuve muy buenos resultados, pero en éste esperaba sacar dos o tres medallas», reconoce. Él presentó 16 aves, de las que 12 terminaron entre las tres primeras. «Otras personas llevaron 60 pájaros», explica.

A pesar de que no se decidió hasta hace poco a competir, lleva desde 2003 criando periquitos, una clase más inusual. «Se suelen criar canarios porque tienen más salida. Los periquitos son bonitos a la vista, con mucho color, pero no cantan», explica. Aún así, ha llegado a tener más de 300 en el criadero que tiene en un local de Pumarín y en la actualidad ronda los 200. «Crío las clases común e inglés, que es un poco más grande». Una afición que necesita tiempo, dedicación y, sobre todo, amor por los animales.

Pandiello clasifica las aves por color y estándar (características que vienen ya marcadas por las organizaciones). Cuanto más perfecto sea el ejemplar, mejor será la puntuación. Entre las características que se tienen en cuenta están el color o la talla. Por ejemplo, en la modalidad común los jueces valoran que «el pelaje sea puro, uniforme, liso y con el mismo tono en todo el cuerpo». Por eso, aunque puede llegar a criar una gran cantidad de periquitos, son pocos los que acaba presentando a concurso. Además, antes de poder empezar a participar en ellos tuvo que entrar a formar parte de una asociación: «Ellos te dan las anillas que luego pondrás a los pájaros para tenerlos controlados y un número de socio».

Próxima cita, el Mundial

En Asturias no hay mucha afición, como si ocurre en el Sur. Aún así, a los concursos acuden más personas de lo que en un principio pueda pensarse: «Puede parecer que va poca gente, pero luego ves a muchísima». A pesar de la buena racha que Pandiello está teniendo en los últimos certámenes, decidió dejar descansar a sus periquitos y no presentarlos al Campeonato de España, que se disputó del 27 de noviembre al 6 de diciembre en Jaén. Donde no faltará es al Mundial, que se celebrará en Portugal del 21 al 24 de enero, y en el que participarán unos 25.000 pájaros. Una cita complicada, pero en la que Pandiello espera repetir el buen palmarés conseguido en Cantabria.