La pesca pierde peso en El Musel

Gijón pasa al séptimo puesto entre los puertos de interés general del Estado por tráfico de pescado tras cuatro años seguidos en el sexto

NACHO PRIETO

2015 fue un buen año de tráfico marítimo en El Musel, que alcanzó su segundo máximo histórico y elevó el registro de casi todos los tipos de mercancía respecto a 2014. Sin embargo, en línea con lo que ocurre en el conjunto del sistema portuario español, compuesto por 28 autoridades portuarias que controlan todos los puertos de interés general del Estado, la pesca evoluciona a la baja.

El año pasado, fueron desembarcadas en Gijón 5.230 toneladas de pesca, lo que supone un descenso del 21,94% y la pérdida de 1.470 toneladas, en términos absolutos. El descenso medio en los puertos españoles de interés general fue del 9,3%, dato que contrasta también con un récord en el total de mercancías movidas.

Cabe aclarar que descargas de pesca y subastas en la rula son cosas distintas e independientes, de manera que la merma de los desembarcos ni es incompatible ni empaña los muy buenos resultados del pasado año en la lonja, tal como informó en su día EL COMERCIO.

Los pesqueros, españoles o extranjeros, pueden descargar sus capturas en el puerto que quieran, sin necesidad de que sea en el que tienen base y obviamente abonando las tasas correspondientes. Asimismo, los armadores deciden también en qué punto autorizado para organizar primeras ventas subastan la mercancía, que no es necesariamente el puerto de desembarco, y, en su caso, tramitan un permiso de transporte para llevar el pescado por tierra hasta el lugar de subasta elegido.

Por lo tanto, un barco puede descargar en El Musel y llevar el pescado a vender fuera, de la misma manera que otro puede subastar en Gijón aunque haya atracado en otro puerto. Ni que decir tiene que los barcos tienden a descargar cerca de la zona donde faenan para evitar horas de navegación innecesarias. A partir de ahí, los motivos para vender en puerto distinto son, generalmente, la búsqueda de una rula con mayor cantidad de comercializadores, como forma de conseguir mejor precio, o compromisos con la cofradía u organización de productores del puerto base, para contribuir a su financiación.

Dicho eso, queda claro que las estadísticas en las que Gijón experimenta un retroceso corresponden a las de descargas, y limitadas a los puertos de interés general del Estado, ya que hay puertos regionales, como los lucenses de Burela y Cillero, o el vasco de Bermeo, que mueven más pesca que muchos puertos de titularidad estatal.

Solo seis crecen

De la mala situación de la pesca, en general, da cuenta el dato de que entre las 28 autoridades portuarias sólo seis aumentaron los desembarcos pesqueros, mientras que 18 pierden y cuatro no tienen actividad pesquera.

Los que ganan son Barcelona, Pasajes, Santander, Las Palmas, Motril y Alicante, es decir, con variedad geográfica, si bien el Cantábrico oriental sale más beneficiado que el occidental, ya que los que más pierden en cantidades absolutas son los de La Coruña, Vigo, Avilés y Gijón, por ese orden.

Los puertos estatales que más pescado desembarcaron y las cantidades en toneladas fueron los de Vigo (77.863), La Coruña (43.741), Pasajes (23.195), Avilés (13.923), Cádiz (12.926), Santa Cruz de Tenerife (5.464) y Gijón (5.230). En 2007, El Musel ocupó el cuarto puesto, con 12.435 toneladas, solo tras Vigo, La Coruña y Cádiz.