Relatos para arrancar sonrisas

Carlos Llaca muestra su ópera prima, 'La magia de tu sonrisa', de la que ha vendido 300 ejemplares por internet. /
Carlos Llaca muestra su ópera prima, 'La magia de tu sonrisa', de la que ha vendido 300 ejemplares por internet.

El profesor Carlos Llaca presenta, a sus 29 años, un conjunto de relatos donde resalta valores y sentimientos con talante positivo

NACHO PRIETO

Carlos Llaca, profesor de Educación Física en el colegio Montedeva (antiguas Ursulinas) y tutor de alumnos de Primaria, acaba de publicar, con 29 años, su ópera prima, un conjunto de relatos con los que trata de resaltar sentimientos y valores «en positivo» y con un toque romántico, pero no al estilo de los clásicos de esa corriente literaria, sino de autores como Mario Benedetti, que «me encanta porque con una sola frase es capaz de removerte por dentro y dejarte descolocado».

'La magia de tu sonrisa' es el volumen con el que lleva sus primeros escritos al papel, 300 ejemplares que ya tiene prácticamente vendidos a través de las redes sociales, sin más interés que cubrir gastos, y que le animan a pensar en una segunda edición. Antes ya había publicado algunos escritos en la cuenta de Instagram @relatos_de_carlos, que le permite mantener un contacto continuo con sus lectores, pero se sintió atraído también por superar el formato digital con un librito que publicó en la editorial Círculo Rojo, «una aventura de cuyo resultado estoy contento».

Aunque Carlos Llaca desea dejar siempre un poso positivo en los lectores, no todos sus relatos están inspirados en experiencias agradables. Antes bien, dice que empezó a pensar en escribir hace año y medio, en unas circunstancias marcadas por la pérdida de un familiar y alguna otra relación que consiguió impactarle. El caso es que incluso de decepciones quiere sacar enseñanzas positivas. De hecho, asegura que hace con la literatura algo parecido a lo que intenta con sus alumnos.

Dirige sus escritos «a cualquiera capaz de leer», porque su objetivo final es sacar a flote «la sonrisa que todos llevamos dentro», cuando hace falta, o conseguir «que los optimistas lo sean aún más», si se parte de un ánimo favorable.

Soltero y sin compromiso, Carlos Llaca asegura que su romanticismo no está inspirado por ninguna persona en concreto, sino en el contacto cotidiano con los niños, porque «me emociona educar en valores y ser sensible para conectar con ellos en el trabajo. Son mi mejor inspiración».

Los demás son para este joven autor la razón de ser de sus escritos. La satisfacción que le produce escribir alcanza su cénit al compartir las emociones con el lector, porque «vi la necesidad de compartir los temas».

Casi cien relatos

Llaca sigue escribiendo, pero, tras este primer libro, lo hace por ahora en su cuenta de Instagram. Eso sí, no renuncia a un segundo volumen impreso en un plazo más o menos corto. «Me encantaría. Tengo casi cien relatos y le he cogido el gusto a escribir. Tampoco descarto intentar una novela. La clave está en que me satisface escribir y también saber que hay personas que valoran y aprovechan lo que hago. Seguiré hablando de sentimientos porque se ven pocos en la sociedad actual, así que quiero transmitirlos y contagiarlos. No concibo la educación sin sensibilidad».