La gestión, las inversiones y el spa enfrentan a Menéndez y Corripio

Armando Menéndez, Juan Neira y Antonio Corripio, ayer, en el plató de Canal 10, antes de iniciar el debate. /
Armando Menéndez, Juan Neira y Antonio Corripio, ayer, en el plató de Canal 10, antes de iniciar el debate.

Los dos candidatos a la Presidencia del Grupo Covadonga plantearon sus propuestas para el club en un cara a cara en el programa 'La Lupa', de Canal 10

MARCO MENÉNDEZ

Una hora y siete minutos duró el debate emitido anoche por el programa 'La Lupa', de Canal 10, entre los dos candidatos a la presidencia del Real Grupo de Cultura Covadonga, Armando Menéndez y Antonio Corripio, cuyas elecciones se celebran el domingo. Ambos pusieron sobre la mesa los principales aspectos de sus programas, pero hubo una serie de temas que enconaron especialmente los discursos, fundamentalmente los referidos a la gestión de la entidad, las inversiones prometidas para mayor disfrute de los grupistas y el motivo por el que el spa lleva unos nueve meses cerrado al público.

Los candidatos discreparon en sus planteamientos desde el mismo inicio del debate, cuando Menéndez, que desde 2010 ocupó la secretaría de la directiva presidida por Enrique Tamargo, calificó de «excelente» el momento actual del Grupo, mientras que Corripio censuró la gestión, la transparencia, la participación de los socios y el excesivo presidencialismo de la entidad.

Y ahí se produjo el primer choque entre ambos, cuando Menéndez defendió la actual forma de gestión, con una junta directiva que tomaba sus decisiones por unanimidad o mayoría, lo que interpretó como «un buen sistema», al tiempo que rechazó opacidad alguna. Corripio lo rebatió apuntando las dificultades de los grupistas para acceder a cualquier tipo de documentación, la escasez de espacios para practicar deporte y la necesidad de elaborar unos nuevos estatutos que se adapten a la realidad actual.

Y llegaron los aspectos económicos. Antonio Corripio achacó a la directiva saliente un descenso del 92% en los beneficios de la entidad en sólo cuatro años, por lo que se mostró partidario de la prudencia a la hora de acometer inversiones. Todo lo contrario apuntó Menéndez, quien indicó que, según las memorias del club, 2014 se cerró con 1,78 millones de euros en caja y 2015 lo hizo con 2,19. Además, apuntó que la deuda del club bajó de unos 9 millones a 4,5.

La salud económica

Es en parte con ese capital con el que Armando Menéndez pretende acometer sus proyectos, que no considera «faraónicos», como son la compra de parte de la finca La Torriente y, si es posible, del Chas. Pero Antonio Corripio se quejó de que su oponente no aclaraba cómo pensaba hacerlo: «¿De dónde va a salir el dinero?». «Las inversiones son demasiado populistas. ¿Va a poner una derrama a los socios?», preguntó.

El exsecretario del Grupo aseguró que, como rezan los estatutos, cualquier inversión superior a los 500.000 euros tendrá que ser aprobada por la asamblea grupista y aseguró que «el Grupo tiene capacidad económica para afrontar paulatinamente las obras. La salud económica del club es excelente». Eso sí, explicó que algunos proyectos, como el del pabellón multiusos, no serán de ejecución inmediata, ya que dependerá de la posible compra del Chas.

Antonio Corripio no se creyó esos planteamientos y dijo a Menéndez que «tiene la capacidad de la desinformación. ¿Por qué no conocimos el estudio que hay para La Torriente o las negociaciones para comprar el resto de las parcelas hasta ahora, que se acercan las elecciones?». «Déjese de vender humo».

Las constantes negativas de Corripio dieron pie a Menéndez para espetarle que «está instalado en la sinrazón del no», ante lo que aquel le contestó que la inversión de 840.000 euros para comprar La Torriente sólo sirvió para que esa finca esté sin aprovechamiento para el club desde hace un año. «No saben qué hacer con ella. Falta capacidad de gestión», añadió.

El caso es que Armando Menéndez juzgó irrenunciable optar a la compra del resto de la finca, que considera zona de ampliación natural del Grupo, al igual que el Chas, pero abogó por «un plan integral de todos los terrenos». «Estamos pensando en un Grupo atrevido, no endeudado». Ante esto, Corripio quiso recordar que la adquisición del Chas, si era posible, ya es un mandato aprobado por la asamblea grupista.

También el Centro Asturiano tuvo protagonismo en el debate de ayer. Armando Menéndez indicó que está a nombre del Grupo en los registros de la Propiedad y de Asociaciones, pero no en el de Asociaciones Deportivas, que lo denegó. Aquí también Corripio llamó la atención sobre que «continúa con la desinformación. Son registros distintos y no procede esa inscripción por innecesaria». Ante esto, la respuesta de Menéndez fue escueta: «Me parece bien ese planteamiento, pero dígaselo a la Consejería de Hacienda». De cualquier modo, el exsecretario del club aseguró conocer la solución para desenquistar este problema, que se lleva arrastrando desde 2006: «Será la primera cuestión que hagamos». Es más, apuntó que, aunque el Grupo gane todos los pleitos pendientes, integrará de forma definitiva a los socios del extinto Centro Asturiano, lo que fue considerado «una demagogia impresentable» por su oponente.

Desencuentros

El spa del Grupo centró otra parte del debate. Lleva unos nueve meses cerrado, por haber entrado la concesionaria en concurso de acreedores. Armando Menéndez aseguró que el club no puede entrar en esas instalaciones sin resolver el contrato y que la empresa rechazó solucionar un problema de emisiones en el spa. Ese extremo fue criticado por Corripio, quien apuntó que el club debería haber realizado las obras pertinentes y después pedir cuentas a la concesionaria, para evitar el cierre de las instalaciones o que éste durara lo menos posible.

Tampoco hubo acuerdo en cuanto a las listas de espera del Grupo, de las que Corripio indicó que «nadie sabe si existen. Las desconocemos. La gente entra a capricho de la directiva y por eso en nuestro programa decimos que sean públicas». Menéndez rechazó esa posibilidad, debido a la Ley de Protección de Datos, que impide que ese tipo de información llegue a terceros. Sí dio datos, no obstante, sobre las altas y bajas de socios en los dos últimos años. Según dijo, en 2014 hubo 929 bajas y 1.231 altas, de las que 672 se debió al crecimiento vegetativo (hijos y cónyuges de socios), 359 solicitantes, 27 deportistas y 263 temporales, mientras que en 2015 fueron 858 bajas y 1.324 altas, de las que 771 fueron por el crecimiento vegetativo, 287 solicitantes, 17 deportistas y 249 temporales.

Finalizó el debate explicando cómo compatibilizarían el cargo los candidatos con sus ocupaciones profesionales. Corripio dijo que en su empresa cuenta con un director general que se ocupará de su marcha y que él sólo se dedicará a ser el director de la residencia de la Asociación Gijonesa de Caridad, con lo que cuenta con tiempo suficiente para dedicar al Grupo. Además, se apoyará en sus directivos con la creación de hasta 22 comisiones. Por su lado, Armando Menéndez pedirá un régimen especial en el bufete de abogados en el que trabaja para poder dedicar más tiempo al club y coordinar toda la labor que se vaya a poner en marcha. Eso sí, solo piensa crear un máximo de seis comisiones de trabajo.