El Tik renace diez años después

Carteles. Promociones de diferentes fiestas organizadas en el Tik a lo largo de los años. /
Carteles. Promociones de diferentes fiestas organizadas en el Tik a lo largo de los años.

En enero se cumplió una década del cierre de la mítica discoteca, que mañana se conmemora con una macrofiesta

M. F. A.

El 29 de enero de 2006 decía adiós. Veinticuatro años después de un hola multitudinario y feliz, de fiestas y más fiestas, de tardes y noches de diversión bajo carpa, el Tik, la discoteca de La Guía que vio crecer, bailar y reír a varias generaciones de gijoneses, se reabre mañana de forma virtual en un espacio cercano para conmemorar a lo grande, y con música, sus diez años de ausencia.

Vivió a lo loco los felices ochenta, fue una Ibiza del Norte a la que emigraban en procesión nocturna gentes de aquí y allá, llenó sus gogoteras de glamour y su cabina de pinchadiscos, recibió a famosos varios y vio bailar por su pista a grandes tan inmensos como el mismísimo Tino Casal. Fue un referente musical, un lugar de encuentro, un sitio mil veces transitado que aún permanece muy presente en la memoria colectiva.

En los buenos tiempos de las distotecas y antes de que los pubs y los bares le ganaran la batalla noctámbula a las salas grandes, cuando el Parque del Piles y El Jardín eran una competencia también boyante, el Tik se hizo fuerte a golpe de fiestas y más fiestas. Y para recordarlo, para que aquellos guajes que abarrotaban la sala rememoren la música de los ochenta y los noventa y regresen por un tiempo a un pasado siempre más joven que el presente, se ha organizado una macrofiesta en el recinto ferial Luis Adaro que promete ocho horas de música sin parar. Será a partir de las once de la noche de mañana. El precio, 25 euros. El programa, de lo más variado. Seguro a que a muchos les emocionará volver a ver pinchar a José 'El Punky', a David Dee o Adrián Sánchez, que fueron quienes pusieron durante años banda sonora a los carteles de noches de gloria.

Hay mucho más en un noche que servirá para viajar a ese pasado en el que el Tik se derrochaba imaginación para hacer fiestas atrevidas, playeras, de camisetas mojadas, blancas, negras, de polvo de estrellas. «Queríamos darle a la gente lo que no podía encontrar en otro lado. Lo mejor de todo es que todas las fiestas del Tik se llegaron a hacer populares. Veías a la gente por el centro con pistolas de agua, disfraces», rememoraba Falo San Juan, que fue el alma de la sala.