Gijón usará marquesinas que vigilan el aire y autobuses que cuentan viajeros

En primer término, los concejales Esteban Aparicio y Ana Braña, junto a los responsables de los servicios implicados en el proyecto de ciudad inteligente que recibirá 7,3 millones de euros. /
En primer término, los concejales Esteban Aparicio y Ana Braña, junto a los responsables de los servicios implicados en el proyecto de ciudad inteligente que recibirá 7,3 millones de euros.

El proyecto de ciudad inteligente prevé una competición en tiempo real entre colegios para ver cuál consume menos agua o hace menos ruido

IVÁN VILLAR

En sus aspiraciones por ser cada vez más 'inteligente', Gijón acaba de recibir del Ministerio de Industria un empujón de 4,4 millones de euros que servirá para poner marcha, en los próximos tres años, 22 proyectos de modernización que tienen entre sus objetivos desde el ahorro en papel y suministros energéticos a la optimización de los servicios públicos. Las medidas se aplicarán a lo largo del periodo 2016-2019 y tendrán un coste total de 7,3 millones de euros, de los que el Ayuntamiento deberá desembolsar un 40% (2,9 millones). El resto será financiado por el ministerio y por la UE a través de fondos Feder.

Una de las actuaciones que se llevarán a cabo gracias a estas ayudas será la instalación de 16 puntos de medición de calidad del aire en la zona centro y el barrio de La Arena, que complementarán a la estación ya existente en la avenida de Castilla. A diferencia de esta, no serán grandes cabinas de vigilancia, sino pequeños sensores que podrán ubicarse en las marquesinas de las paradas de autobús y que controlarán parámetros como la temperatura, la presión atmosférica, la humedad, el dióxido de carbono o el ozono. Cada una enviará automáticamente los datos recogidos a un sistema central, lo que permitirá conocer en cada momento la calidad del aire en ese punto. Podrá saberse así, por ejemplo, qué niveles de CO2 hay en el entorno de El Molinón durante un partido o la diferencia de emisiones en Pablo Iglesias entre un día laboral y uno festivo.

Este proyecto forma parte del denominado 'internet de las cosas' (IoT, según sus siglas en inglés), consistente en conectar objetos cotidianos a las redes digitales para obtener a través de ellos todo tipo de datos. En el mismo marco se encuentra el plan de alumbrado inteligente, en el que ya se trabaja con Siemens a modo de experiencia piloto en algunas calles del centro y en el Parque Científico y Tecnológico. La ayuda ministerial permitirá extender esta actuación a 3.400 puntos de luz del centro y La Arena. Cada uno contará con sensores que informarán en tiempo real de su consumo, temperatura, potencia o si funcionan de forma correcta o no, lo que permitirá un funcionamiento más eficiente. Se calcula un ahorro de 200.000 euros al año.

También se prevé ganar en eficiencia en los colegios. Para ello, dentro de un proyecto denominado 'ciudadanía inteligente' se incluye la instalación en los centros educativos de medidores que controlen parámetros como el consumo eléctrico y de agua o el ruido. Los datos serán públicos en tiempo real, por lo que a través de un ranking en continua actualización y un programa de premios se fomentará la competición entre centros para ver cuál es el «más sostenible».

Otros dos proyectos se centran en la flota de EMTUSA. Uno consistirá en la instalación de dispositivos para contar cuántos viajeros suben y bajan en cada parada, lo que permitirá optimizar líneas y frecuencias. Otro implantará un sistema de información continua a los conductores sobre la distancia en minutos que guarda su vehículo con el que le precede de su misma línea, para evitar que vayan demasiado cerca y coincidan en una parada.