La Inmaculada y Vega bendicen sus belenes

Varios alumnos disfrutan del recién inaugurado nacimiento en el colegio la Inmaculada. /
Varios alumnos disfrutan del recién inaugurado nacimiento en el colegio la Inmaculada.

«Lo hacemos todo nosotros, desde los edificios a los paisajes», destaca el jesuita Eusebio de la Vega

L. RAMOS

Aunque la iluminación y las atracciones cobran cada vez más protagonismo, la tradición manda y la Navidad no empieza hasta que se monta el belén. Por ese motivo, la celebración de la Inmaculada Concepción es doble tanto en el colegio del mismo nombre como en la parroquia de Vega, donde aprovechan la festividad para bendecir e inaugurar sus respectivos nacimientos.

En el colegio de la Inmaculada comenzaron con su tradicional eucaristía, a la que año tras año acuden no solo alumnos y familias del centro, sino infinidad de vecinos. Tras la ceremonia, el párroco José Manuel Peco procedió a bendecir el belén de casi cincuenta metros cuadrados que, como todos los años, elaboraron varios padres y madres de alumnos durante los últimos tres meses en el taller que coordina el profesor Eusebio de la Vega. «Lo hacemos todo nosotros, desde los edificios a los paisajes, pasando por la instalación eléctrica y la acuática», explicaba ayer el jesuita.

El resultado, cada año diferente del anterior, siempre despierta admiración. «Este año está gustando mucho la parte situada más a la derecha, donde hicimos una cañada que conecta con una montaña y tiene su propio río», señaló De la Vega. Quienes deseen visitar el belén, ubicado sobre la maqueta del colegio -a la izquierda de la entrada principal-, podrán hacerlo de lunes a viernes entre las 9 y las 21 horas hasta el día 22 y de 18 a 20.30 horas durante las vacaciones de Navidad. Los días festivos permanecerá cerrado.

Manuel, Xuan y Ramón

Si el nacimiento del colegio de la Inmaculada recibía ayer por la tarde un halago tras otro, el belén monumental de la parroquia de San Emiliano de Vega no se quedaba atrás. El conjunto ornamental fue diseñado por los parroquianos Manuel Argüelles, Xuan Pandiella y Ramón Valdés, quienes contaron con la colaboración de la asociación de vecinos del lugar para su montaje e instalación. «Ojalá todos repartiésemos amor y buenas obras como las que había en el portal», pidió el párroco local, José Manuel Alonso, durante la bendición, a la que acudieron numerosos feligreses.

Según explicaron sus diseñadores, el belén estrena este año elementos. «Le pusimos un río nuevo, con su cascada, pero también un nuevo portal, una nueva fuente, un cielo estrellado y nuevas figuras, entre las que destaca un conjunto de un herrador», indicaron. Se puede visitar a las 19 horas en días laborales y al mediodía en festivos.