Pacientes sin alta médica completarán su recuperación en residencias de ancianos

Pilar Varela, Francisco del Busto y María Jesús Rosell, ayer, en la Casa del Pueblo. /
Pilar Varela, Francisco del Busto y María Jesús Rosell, ayer, en la Casa del Pueblo.

La Residencia Mixta de Pumarín será pionera en Asturias de este programa, para el que contará con 24 plazas

IVÁN VILLAR

Pacientes que ya no necesitan de los «sofisticados recursos tecnológicos» con los que cuentan los hospitales, pero que aún no pueden ser enviados a su casa. En muchas ocasiones, especialmente en el caso de las personas mayores, porque en ella carecen de apoyos familiares que les puedan prestar la atención que seguirán necesitando hasta su completa recuperación. Llegar a esta población es uno de los objetivos de las nuevas 'unidades de convalecencia' que el Principado va a poner en marcha en el marco del nuevo decreto para la mejora de la atención y la coordinación sociosanitaria, base del futuro Plan Sociosanitario del Principado de Asturias.

La administración regional quiere ahondar en la colaboración entre las consejerías de Sanidad y de Servicios y Sociales y la creación de estas unidades será una de las primera consecuencias prácticas de esta política. Con ellas se pretende dar solución a una situación muy común. Se trata de personas que viven solas, sobre todo las de edad más avanzada, que tras recibir el alta hospitalaria aún necesitan seguir con tratamiento médico. Si tuvieran una red familiar en la que apoyarse, estos parientes podrían ocuparse de esa atención, pues en muchos casos se limita al suministro de fármacos por vía oral y no son necesarias ni actuaciones intravenosas ni la supervisión continua de sus constantes. Pero cuando no hay nadie que pueda ofrecerle esos cuidados se generan situaciones complejas. En ocasiones los hospitales optan por demorar el alta hospitalaria uno o dos días, hasta que los trabajadores sociales, en contacto con los servicios sociales municipales, encuentran una solución. El plan del Principado es ofrecer una alternativa conectando la red sanitaria con la del ERA (Establecimientos Residenciales para Ancianos de Asturias).

La primera prueba se hará en Gijón. Concretamente, en la Residencia Mixta de Pumarín. A lo largo de este año la Consejería de Servicios y Derechos Sociales acometerá las obras necesarias para habilitar como 'unidad de convalecencia' doce de sus habitaciones, que supondrán 24 plazas para pacientes de los Servicios de Salud del Principado (Sespa) que estén en condiciones de recibir el alta hospitalaria pero no el alta médica. Solo utilizarán este recurso de forma temporal, hasta su correcta recuperación, y durante su estancia recibirán cuidados propios de enfermería. El Gobierno regional evita avanzar plazos para la inauguración de esta unidad, a la espera de que se redacte el proyecto de reforma del inmueble. Mantiene, no obstante, que el objetivo es que esté lista antes de que finalice 2017. En una segunda fase se ampliará el número de plazas hasta 75 y se crearán nuevas unidades de convalecencia en el resto de áreas sanitarias de la región.

Cooperación sociosanitaria

Ayer los consejeros de Sanidad, Francisco del Busto, y Servicios y Derechos Sociales, Pilar Varela, presentaron en la Casa del Pueblo las principales claves del decreto sociosanitario que permitirá mejorar la colaboración entre ambos departamentos de cara a la atención al ciudadano. Si bien remarcaron que «en todas las áreas sanitarias hay profesionales de ambos ámbitos que ya trabajan de forma conjunta, lo que queremos es que esto no dependa de la voluntad de las personas, sino que sea algo estructurado». En este sentido, Del Busto destacó la importancia de «empezar a hablar el mismo idioma y desarrollar un modelo que dé atención coordinada a un grupo de ciudadanos que sufren más que otros». Pilar Varela destacó, por su parte, que Sanidad y Servicios Sociales «compartimos en nuestras respectivas realidades importantísimos grupos de población».

Para lograr esta coordinación sociosanitaria el decreto aprobado a finales del pasado año por el Principado establece estructuras administrativas en tres niveles diferentes. La primera, de carácter «más político» y que ya se puso en marcha este lunes, es una comisión interdepartamental en la que están los directores generales de Planificación e Innovación de ambas consejerías, los servicios de Intervención y las gerencias del Sespa y el ERA. La segunda se constituirá hoy mismo y es una comisión técnica que se ocupará de proponer mejoras en la atención, así como de la evaluación y seguimiento de las diferentes iniciativas. Por último, en cada una de las ocho áreas sanitarias del Principado se crearán equipos territoriales de coordinación, que serán los dispositivos de proximidad que garanticen la prestación simultánea o sucesiva de los servicios públicos. A estos equipos se incorporarán los servicios sociales municipales.

Entre las líneas de trabajo de este programa, junto al proyecto «experimental» de las unidades de convivencia, estará la formación conjunta de profesionales. Varela confió en poder llevar antes de fin de año al parlamento regional el proyecto para la aprobación de un Plan Sociosanitario del Principado.

La gripe remite

Por otra parte, el consejero de Sanidad aseguró que la incidencia de la gripe está bajando y, tras haber alcanzado a finales de diciembre un pico por encima de los 600 casos por cada cien mil habitantes, en la segunda semana de enero solo se registraron 237. Destacó que los profesionales sanitarios «respondieron como nunca» y recordó que en otras comunidades autónomas donde la incidencia fue cinco veces menor «están al borde del colapso».