La costera de la xarda arranca con fuerza

Descarga de xarda, ayer, en el muelle del Rendiello de El Musel. /
Descarga de xarda, ayer, en el muelle del Rendiello de El Musel.

Los pesqueros logran buenas capturas, que rondan los 90 céntimos en primera venta

NACHO PRIETO

La costera de la xarda comenzó bien para la flota asturiana más artesanal, es decir, la que utiliza artes distintas a arrastre y cerco, que inició ayer la campaña con buenas condiciones en la mar, abundancia de peces y un precio próximo a los 0,9 euros en primera venta, es decir, lo que reciben los pescadores, ya que a partir de ahí los impuestos corren a cargo de los sucesivos propietarios de la mercancía.

También se puede citar, con vistas al consumidor, de que la calidad tampoco falla, si bien esa circunstancia puede darse por supuesta si tenemos en cuenta que la mayor parte de la citada flota trabaja con anzuelo y que la descarga se produce a las pocas horas de la captura. Consiguientemente, las circunstancias son inmejorables.

Aunque la campaña de la xarda ya se había iniciado para otras artes e, incluso, en otras comunidades autónomas para el mismo tipo de flota, las capturas de las embarcaciones artesanales son especialmente apreciadas para consumo en fresco. La calidad del pescado que no está machacado por su paso por la red es esperada en los mercados minoristas aunque en los días anteriores no haya faltado oferta de la misma especie.

Esa circunstancia contribuye a que la cotización no caiga demasiado a pesar de la abundancia de oferta, ya que las pescaderías se aseguran el abastecimiento pagando un poco más que industrias y congeladoras por los ejemplares de mayor calidad, que habitualmente son los capturados con anzuelo.

No obstante, según informó a EL COMERCIO Simón Arrizado, gerente de la rula de Gijón, no son muchas las subastas de xarda que se están organizando, ya que la mayoría de los barcos entran a puerto con sus capturas vendidas y el precio fijado. De esa manera, el papel de la lonja consiste en pesar la mercancía y expedir los certificados necesarios para transportarla hasta el destino, en la mayoría de los casos Galicia.

LonjaGijón-Musel, empresa que gestiona la rula del Rendiello, ha vendido ya 700 toneladas de xarda y confía en llegar a mil toneladas más en las tres semanas que, aproximadamente, durará todavía la costera, ya que las descargas se están produciendo en los últimos días a un ritmo próximo a cien toneladas diarias, de lunes a viernes.

Los sábados y domingos son en España días de descanso obligatorio para la pesca profesional y, aunque en Gijón están vendiendo también algunos arrastreros portugueses, que no tienen esa limitación, se organizan para evitar las descargas entre el viernes y el lunes.

Cabe aclarar que es compatible el inicio ayer de la campaña de xarda para la flota artesanal asturiana con una intensa actividad previa en algunas rulas porque cada arte y cada comunidad autónoma funciona de forma diferente y no sólo se diferencian sólo por la cuota asignada.

Desde hace ya varios años, el Gobierno estatal, dentro de la cuota asignada a España por la Unión Europea, asignó cupos individuales a las flotas de arrastre y de cerco. Cada uno de esos barcos puede capturar determinado número de toneladas y lo hace en el momento del año que le resulte más beneficioso, porque nadie se las va a quitar si se retrasa. Es evidente, no obstante, que al inicio de la primavera es cuando más xarda hay en el Cantábrico, ya que se trata de un pez que entra en esa época desde el litoral francés y se desplaza hacia Occidente.

La apertura de la campaña, por lo tanto, se establece exclusivamente para la flota que utiliza artes distintos, que no tienen asignadas cuotas individuales, sino por regiones, entre otras cosas porque afecta a embarcaciones pequeñas y muy numerosas.

Inicio debatido

El inicio ayer de la campaña asturiana lo estableció la Secretaría General de Pesca, pero a propuesta del sector, de la misma forma que en otras regiones comenzó antes, también por deseo de los interesados. La propuesta, en Asturias, no estuvo exenta de debate.

Unos querían haber empezado hace una semana, para evitar que la saturación del mercado hiciera caer los precios en el momento de incorporarse a la costera los asturianos. La demora, sin embargo, facilitaba la llegada de bancos de peces al litoral occidental de la región, con la consiguiente facilidad para la flota de esas cofradías.

La alternativa de no empezar todos a la vez es inviable, porque las embarcaciones artesanales no tienen cupo individual y quien se retrase pierde días de faena, porque las capturas de los demás consumen la ya de por sí exigua cuota regional.