Escanciar, salida laboral del verano

Salvador Ondó, cuarto por la izquierda, rodeado de sus alumnos del curso de escanciadores. /
Salvador Ondó, cuarto por la izquierda, rodeado de sus alumnos del curso de escanciadores.

Expoacción organiza un curso de echadores de sidra para desempleados ante la creciente demanda de la hostelería

GLORIA POMARADA

«No afogar la botella, el dedo meñique debajo del cuerpo. Se encama el vaso, cuanto más abajo mejor porque al echar el chorro vibra y eso obliga a la sidra a que vaya rompiendo. Cortar arriba y presentar el trabajo». Las lección para echar un buen culín de sidra viene de todo un experto del escanciado, Salvador Ondó, actual campeón de Asturias. Ayer, Ondó abandonó el chigre para ponerse en el papel de profesor ante una docena de personas en situación de desempleo. Expoacción es la encarga de la organización de un curso destinado a mejorar la empleabilidad de sus usuarios. «Como ONG, a la gente no solo hay que ayudarla dándole comida, tenemos que ofrecerles una salida laboral», explicaba Jorge Fuentes, presidente de la entidad.

En enero, Expoacción ya impartió un curso de rederos con el que siete personas encontraran trabajo. A la vista de los buenos resultados, los voluntarios de la ONG decidieron ampliar la oferta formativa. «Vemos que en la hostelería necesitan camareros que sepan escanciar», destaca Casimiro González Costales, responsable del área de formación. Yasna Pérez, en el paro desde hace cinco meses, comprobó en sus propias carnes el requisito de los hosteleros. «Fui a llevar currículos a tres restaurantes y en todos me dijeron que necesitaban a gente que supiese escanciar», cuenta esta chilena asentada en Gijón desde hace dos años. Con el verano a la vuelta de la esquina y el consiguiente aumento de clientela, comienza la urgencia de las sidrerías por obtener profesionales formados. «Si ya supiesen escanciar, diez personas entrarían a trabajar mañana mismo», destaca Fuentes. Expoacción mantener contacto con varias sidrerías que ya les han trasladado su voluntar de contratar en cuanto termine el curso. «De una sidrería en concreto me llaman cada dos horas a ver si ya tenemos a alguien», cuenta animado el presidente de Expoacción.

Por el momento, los hosteleros tendrán que esperar al 15 de mayo, cuando los estudiantes completen las 195 horas que dura el curso. Las lecciones impartidas ayer comenzaron por el origen de todo el proceso, la recogida de la manzana y el mallado. «Quiero que sepan dónde empieza la sidra, así se valora más el producto», explica Ondó. Con ese fin, el 8 de mayo han programado una excursión a los llagares de Menéndez y a una pumarada cercana. Una vez superadas las nociones teóricas, los futuros escanciadores realizarán sus primeras prácticas con agua, que se irá mezclando con sidra según vayan adquiriendo experiencia. En esas clases, Salvador Ondó estará acompañado por Wilkin Aquiles y Jorge Vargas, ganadores también de concursos de escanciadores. «Quiero que vean que no solo está mi línea de trabajo, hay más técnicas del escanciado», explica Ondó, que espera que al finalizar el curso sus alumnos estén preparados para medirse a él en los concursos. Por su parte, los responsables de Expoacción se fijan metas más cercanas. «El otro día me llamó una de nuestras usuarias para contarme que había encontrado trabajo y estaba saliendo del bache. Esa es la mayor alegría», expresa Jorge Fuertes. Actualmente, son 1.626 las personas que atiende la entidad.