El uso de los campos divide al fútbol base

El Mortero. Jugadores del equipo de La Braña entrenan en el campo municipal. /
El Mortero. Jugadores del equipo de La Braña entrenan en el campo municipal.

Los representantes de los once equipos afectados aseguran que «sabemos que hay deficiencias en las instalaciones, pero no vale repartir la miseria»

ANDRÉS PRESEDO

«No estamos dispuestos a ser el conserje de nadie» Así de contundentes se mostraron, de forma unánime, los presidentes de los clubes de fútbol base de Gijón que utilizan, en precario, instalaciones municipales. En los campos de titularidad pública trabajan, de forma global, con más de cinco mil niños en todas las categorías. Así lo llevan haciendo, «de forma altruista», recalcan, desde hace decenios. Ahora, el Ayuntamiento, entienden, pretende cambiar las normas y, bajo el argumento de la necesidad de unificar todos los convenios, trata de encajar un elemento que consideran inasumible: compartir sus campos con otros clubes de la ciudad.

Su planteamiento es sencillo y así se lo expusieron el concejal de Deportes, Jesús Martínez Salvador, en una reunión celebrada esta misma semana y a la que asistieron la totalidad de los presidentes de los clubes afectados: no hay horas disponibles, aseguran, para ceder los campos a otros equipos. Cada club tiene copado, casi al cien por cien, todo el día para sus equipos y, lógicamente, no están dispuestos a disolver ninguno para dar entrada a «alquilados vía municipal».

Este asunto viene teniendo ya un recorrido tan largo como polémico. El otoño pasado fue, incluso, motivo de un debate en el Pleno municipal. El grupo de Ciudadanos planteó la necesidad de abrir el uso de esos campos públicos a todos los equipos de la ciudad, acabando con la exclusividad que tienen unos clubes, entiende, en perjuicio de otros, que deben trabajar en condiciones mucho más precarias. En suma, si los campos son públicos, que lo sean para todos.

La iniciativa de Ciudadanos salió adelante con los votos favorables de Foro, PP y Xixón Sí Puede, mientras que PSOE e IU votaron en contra. La puerta política estaba abierta. Ahora quedaba llevarla a la práctica, algo nada sencillo. Para ejemplo, citar que esta iniciativa, con idénticos objetivos, ya fue puesta en marcha hace cuatro años por el, por entonces, concejal de Deportes, Pedro Barbillo. El anterior mandato terminó y del tema nunca más de supo.

Cuatro años, pues, llevan los presidentes de La Braña, Roces, Asunción, Manuel Rubio, Montevil, Veriña, Lloreda, Llano 2000, El Arenal y La Camocha, a los que se unió el Gijón Industrial, esperando explicaciones por parte del Ayuntamiento. Esperando que alguien les expusiera, de primera mano, sus propósitos en relación a los campos de fútbol que están utilizando en precario y ver si tales objetivos encajan en su actual forma de trabajo. Hasta esta semana no hubo ninguna reunión conjunta con todos los afectados.

Un cuadrante clarificador

La iniciativa partió del concejal de Deportes, Jesús Martínez Salvador, y se celebró en la sede del Patronato Deportivo Municipal. Según aseguraron a EL COMERCIO los propios presidentes de los clubes, el edil trató de templar los ánimos en una reunión que se presumía tensa y dijo que el Ayuntamiento, en ningún caso, tenía intención de quitarle a los equipos la gestión de los campos y, ni mucho menos, echarlos. Eso sí, que había que unificar contratos (alguno data de hace casi 30 años) y, también, los precios de los alquileres, además de dar entrada a otros equipos federados de la ciudad en las horas disponibles, además de otros detalles secundarios.

En este punto, los presidentes de los clubes le expusieron al concejal que «con la estructura que tenemos, no se puede dar entrada a más equipos», a la vez que recalcaron que cada club tiene adaptado su número de equipos a sus instalaciones. Por ello, las horas abiertas al alquiler son «marginales» y casi siempre a partir de las nueve de la noche. Todos los clubes afectados se comprometieron a aportar un cuadrante al Patronato. «Sabemos que en Gijón hay deficiencia de instalaciones, pero no vale repartir la miseria. Lo que el Ayuntamiento tiene que hacer es acabar los campos de la Laboral, hacer allí el campo de rugby con la posibilidad de que sea mixto y pueda ser utilizado para el fútbol y, también, crear el nuevo campo anexo al del Ceares. Con eso se puede paliar y casi acabar con el problema de algunos equipos de fútbol base en Gijón, pero no tratar de cambiar lo que funciona», afirmaron los presidentes afectados.

La reunión, según relataron, subió bastante de tono cuando algún presidente dijo ser proclive a «entregar las llaves» del campo al Ayuntamiento y, por ende, su gestión. «No estamos dispuestos a ser conserje de nadie, a limpiar la basura de los demás, que nos impongan las tarifas y que, encima, nos obliguen a rebajar equipos para dar entrada a otros. En esas condiciones, entregamos las llaves y que los gestione el Ayuntamiento, como va a hacer con los campos de la Laboral», espetó alguno de los presidentes.

También se preguntó al concejal si todas esas condiciones afectarían a los campos de Mareo, de titularidad municipal. Parece que no será así. La reunión concluyó con el compromiso de los equipos de presentar sus cuadrantes de partidos y entrenamientos para demostrar, entienden, que sus respectivos campos no admiten más inquilinos. Después, se apuntó, se pretende crear una comisión para concretar detalles de los nuevos contratos, alquileres, y demás. Lo de compartir las instalaciones con otros clubes, todo hace indicar que será otro cantar.