El huerto urbano brota en el mundo

Manuel Mateo y Estefanía Bravo, en las huertas de La Meca, en Mareo. /
Manuel Mateo y Estefanía Bravo, en las huertas de La Meca, en Mareo.

Cineastas locales filman un trabajo sobre horticultura en Gijón, Vancouver y Berlín

GLORIA POMARADA

Manuel Mateo y Estefanía Bravo emigraron hace tres años a la ciudad canadiense de Vancouver con una imagen preconcebida en la retina, la de la típica urbe que se exhibe en las películas: consumismo, personas a la carrera y edificios tan hacinados que roban espacio a las zonas verdes. Su sorpresa fue mayúscula cuando descubrieron que, por cada barrio de Vancouver, se extienden pequeños huertos urbanos que abastecen a los ciudadanos de productos naturales y, sobre todo, cumplen una función social con personas en riesgo de exclusión. «Lo que más nos llamó la atención fue que cada una de las huertas se había establecido en el barrio de una forma diferente, atendiendo a la situación económica y social del momento», explican.

Manuel Mateo, productor audiovisual, vio en los huertos urbanos el material perfecto para un documental. Estefanía Bravo, técnico en medio ambiente, no dudó en sumarse al proyecto. De su estancia en Canadá, la pareja de realizadores se trajo una maleta repleta de metraje y una firme decisión: la de completar su documental con experiencias similares radicadas en Asturias. Manuel, natural de Albacete, y Estefanía, de Zamora, residen actualmente en Gijón, donde han filmado el trabajo de la Asamblea de Economía Social y Comunitaria de Nuevo Gijón, colectivo que transformó un terreno abandonado en un huerto urbano. «Era un espacio que se estaba empezando a llenar de basura que dejaron allí las constructoras. La gente de la asamblea encargó un estudio de los espacios públicos del barrio y decidieron entrar allí», explica Manuel. Los huertos urbanos no se distribuyen en parcelas asignadas, sino que «todo el terreno y lo que sacan se comparte», precisa. En Asturias, la pareja de documentalistas ha filmado también los huertos que Asturias Acoge tiene en las instalaciones del Fundoma. «Ese colectivo trabaja con inmigrantes para favorecer la integración», cuenta Manuel.

Ahora, la pareja pretende unir en 'La Huerta de la Esquina' el material que han grabado en los huertos de Asturias, Vancouver y Berlín. «Así, podemos darle un ámbito global, poner en contacto a la gente asturiana con la canadiense o la alemana», sostiene el realizador. Para culminar la grabación del documental en más puntos de Asturias y completar el proceso en la sala de montaje, Manuel y Estefanía lanzan hoy una campaña de micromecenazgo a través de la plataforma 'Goteo'.

El objetivo es llegar a los 6.000 euros en la primera fase y optar, en una segunda ronda, a una aportación extra de otros 3.000. «Con este documental estoy aprendiendo a amar el mundo de la huerta», destaca Manuel. Tanto él como Estefanía sostienen que 'La Huerta de la Esquina' ayudará a los espectadores «a reconectar con la naturaleza, con sus raíces y, de forma colectiva, con la comunidad». Por el momento, los 'huertos de todos' necesitan de la semilla altruista de muchos para que su mensaje aflore en pantalla.