El presidente del Chas cree que la sentencia del Supremo no les afecta

Jesús Kocina, en las instalaciones del Chas. /
Jesús Kocina, en las instalaciones del Chas.

Espera reunirse con su directiva la próxima semana para analizar la situación de la posible compra del club por la entidad de Las Mestas

M. MENÉNDEZ GIJÓN.

El presidente del Club Hípico Astur (Chas) se mostró ayer tranquilo ante la sentencia del Tribunal Supremo que anula los acuerdos asamblearios de todo el segundo mandato de Enrique Tamargo como presidente del Grupo, periodo en el cual los grupistas aprobaron optar a la compra del club ecuestre en una asamblea celebrada el 19 de marzo de 2015. «No creo que nos afecte en nada, ni tampoco a la actual directiva del Grupo», aseguró ayer el presidente del Chas, Jesús Kocina, quien se encuentra fuera de Asturias. Por ello, no conoce al detalle el contenido del fallo judicial y cuando regrese a Gijón, la próximas semana, avanzó su intención de «hablar del tema con la junta directiva».

La compra del Chas es considerada desde el Grupo Covadonga como una oportunidad histórica para ampliar sus instalaciones. El club hípico puso en manos de la empresa Ganax una parte significativa de sus antiguos terrenos y una opción de compra preferente sobre el resto. Ahora, esa empresa, la propia directiva del Chas y los grupistas negocian para la adquisición de la totalidad de la instalaciones, de unos 70.000 metros cuadrados.

Cuando la asamblea de socios del Grupo aprobó optar a la compra del club vecino se había calculado la operación en 3,5 millones de euros, con los que también se preveía una importante inversión en mejoras, como ampliar el aparcamiento, la construcción de canchas de tenis y de pádel, la reforma del local social y arreglar las piscinas, entre otras cosas.

Por otro lado, el socio grupista Felipe Aller Celemín presentó ayer a Antonio Corripio un escrito en el que le 'sugiere' que dé cumplimiento a la sentencia del Supremo y «presente en coherencia su dimisión para que, constituida la correspondiente gestora del club, convoque por repetición elecciones presidenciales para que a continuación la directiva entrante convoque ordenadamente las correspondientes asambleas». De no hacerlo, solicitará su inhabilitación a la Secretaría de Estado para el Deporte.