«Atención, motivación y trabajo»

Diego Espiniella y Sergio Junquera, junto al retrato de Rosario Acuña. /
Diego Espiniella y Sergio Junquera, junto al retrato de Rosario Acuña.

Dos alumnos del IES Rosario Acuña ganan los premios nacionales al mejor rendimiento académico

GLORIA POMARADA

En el éxito y en el esfuerzo diario, Sergio Junquera y Diego Espiniella son dos alumnos silenciosos. Su reacción al conocer que habían sido los ganadores de dos de los treinta premios nacionales de rendimiento académico que otorga el Ministerio de Educación da prueba de ello. Ninguno lo contó en su instituto, el Rosario Acuña. «Sergio estuvo aquí un día después de saberlo y no dijo nada. Luego su madre al llegar a casa le preguntó «¿se lo habrás contado, no?'», cuenta la directora del centro, Isabel Puente, mientras el joven sonríe con timidez.

Los premios del ministerio reconocen a los mejores estudiantes de bachillerato y ESO del curso 2015/ 2016 en función de dos parámetros, el expediente académico y los resultados de un examen celebrado en enero. «Casi no pude prepararlo porque fue un lunes y justo había acabado los exámenes de la facultad el viernes antes», explica Sergio, que este curso ha empezado el doble grado en Física y Matemáticas en la Universidad de Oviedo. «Este premio reconoce nuestro esfuerzo», indica Diego. «Es un orgullo para uno mismo, pero también para la familia y los profesores», añade Sergio. En el IES Rosario Acuña, nunca antes habían situado a dos de sus alumnos entre los mejores de España. «La materia prima ya venía, son críos con mucha capacidad y humildad», señala la directora. Tanto Sergio como Diego identifican las claves de su rendimiento académico en «la atención prestada en clase, la motivación y el trabajo diario». «No me gusta darme el atracón al final», puntualiza Sergio. Para Diego, llevar al día las lecciones resulta más complicado por compaginar los estudios con el tenis. El joven, del Grupo Covadonga, es el número trescientos de España y aspira a conseguir una beca deportiva para estudiar en Estados Unidos. «Mi madre sueña con el MIT o alguna universidad de California», cuenta. Él prefiere mantener la prudencia y piensa únicamente en los exámenes finales de cuarto de la ESO.

Sergio, que acabó con «buenos resultados» el primer curso de carrera, ya planea en qué emplear los mil euros del premio. «Voy a hacer el interraíl por seis países de Europa». «Yo tenía pensado comprarme algún capricho, de menos de doscientos euros», apunta Diego. Por el momento, disfrutar del verano es el horizonte más lejano que ambos otean.

«Es cierto que está uno preocupado por el tema laboral, pero procuro centrarme en la carrera», dice Sergio. «Ahora mismo no me planteo mucho si podré trabajar en algún lugar u otro», señala Diego.

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