Tres décadas de salud en Contrueces

Carmen Echegaray, Fernanda del Castillo y Magdalena Llerandi. /
Carmen Echegaray, Fernanda del Castillo y Magdalena Llerandi.

Los vecinos del barrio homenajean a las dos médicas y la enfermera más veteranas del centro de salud por su jubilación

GLORIA POMARADA

Un 23 de febrero de 1985, la doctora Magdalena Llerandi y la enfermera Fernanda del Castillo inauguraban el primer centro de salud de Gijón, el de Contrueces. Al equipo que velaba por la salud del barrio en un bajo de cuatrocientos metros cuadrados de la calle Río Nalón, se unía en los noventa la doctora Carmen Echegaray.

Después de tres décadas de trabajo conjunto, siendo en muchas ocasiones las primeras «en levantar la mano» para implantar en el centro nuevos programas, las sanitarias más veteranas del centro de salud llegan a la edad de jubilación. «Estoy muy orgullosa de haber trabajado aquí, a pesar de tantos años nos seguimos planteando retos, eso demuestra que no nos hemos quemado», cuenta la doctora Carmen Echegaray.

El de Contrueces fue el centro pionero en formar a médicos y enfermeros de familia. También en implantar programas de cirugía menor, planificación familiar, realizar ecografías, jornadas de salud y, recientemente, el análisis de Sintrom. «En el año 99 fuimos los primeros en apuntarnos a la historia clínica informatizada», añade Llerandi.

La irrupción de la tecnología ha sido una de las muchas transformaciones que han experimentado en su carrera. «Ha cambiado la ilusión, antes había más sensación de piña. Ahora las consultas son más individualizadas», explica Del Castillo. «Problemas de congestión, exceso de demanda y precariedad» provocan que las consultas se vean abocadas «solo a la asistencia, con muy pocas medidas de prevención», lamentan. Ciertas actividades, dicen, «recaen en el voluntarismo». «Las agendas son iguales para todos los sanitarios, pero quien hace más cosas no tiene reconocimiento. No queremos dinero, pero una palmadita en la espalda no está de más», sostiene la enfermera.

Esa «palmadita» no llegará de instancias oficiales -la Administración les ha enviado una carta modelo por la jubilación- pero sí de sus vecinos. Contrueces homenajeará a las tres sanitarias el próximo 7 de julio. «La iniciativa del barrio nos hace sentir que estos años han merecido la pena», cuenta Llerandi.

Las tres tienen por delante una nueva etapa. Echegaray dice que conectará «el modo abuela», Llerandi anhela «viajar un poco». Del Castillo, jubilada desde abril, ha hecho ya cuatro viajes. «No me ha dado tiempo a centrarme», bromea. Las actividades de ocio no serán las únicas que ocupen su tiempo de retiro. Las tres colaboran con diversas ONG, por lo que seguirán vinculadas a la sanidad como voluntarias. Para los que han sido sus pacientes en estas tres décadas, lanzan un mensaje de calma. «La gente joven está muy bien preparada, dejamos el barrio en buenas manos».