La espectacular operación en un 'after' de Gijón acaba con múltiples denuncias

Coches de la Policía Local aparcados a lo largo de la calle Almacenes durante la operación. / E. C.
Coches de la Policía Local aparcados a lo largo de la calle Almacenes durante la operación. / E. C.

Los agentes ocuparon una calle entera para una inspección que se saldó con varias denuncias por presencia de menores, drogas y exceso de aforo

I. VILLAR GIJÓN.

'Entrada exclusiva de socios e invitados. Para acceder al interior tocar el timbre'. Es el cartel que da la bienvenida al local de la Asociación de Amigos de la Música Electrónica, que ocupa en la calle Almacenes, en el barrio del Carmen, las instalaciones del antiguo pub 'The Last'. Pese al cambio de forma jurídica, de empresa de hostelería a asociación, el espacio sigue dependiendo de los mismos responsables y mantiene tanto el nombre -al menos en sus promociones en redes sociales- como el horario del mencionado 'afterhours', con unas puertas que se abren a las seis de la mañana y no cierran hasta las tres de la tarde. Pero también perviven los mismos problemas con los vecinos, cuyas denuncias derivaron hace un año en el cierre del local.

«Da miedo lo que hay ahí»

En septiembre la asociación reanudó su actividad, y con ello volvieron las quejas. «No hay un fin de semana en el que no haya jaleo, peleas, voces y gritos en la calle», relata una vecina, que añade que «cuando no cierran la puerta que da al patio interno, también nos despierta la música a todo volumen». El local es la última parada de muchas personas que pasan la noche por los locales de ocio de Fomento «y a veces da miedo lo que te encuentras tirado ahí en la calle en pleno mediodía. No podemos ni salir con los niños, porque ten insultan y te dicen de todo. Les tienen pánico». Los vecinos añaden además cómo cuando apenas habían pasado dos semanas desde la reapertura del establecimiento, uno de los portales anexos apareció con sus cristales rotos a patadas.

Ya se han presentado varias quejas al Ayuntamiento y las llamadas a la policía se repiten cada fin de semana. Ayer, como respuesta a estas continuas denuncias sobre alteración del orden público, agentes de la Policía Local y del Cuerpo Nacional de Policía realizaron una intervención conjunta de inspección. A las 9.30 horas una decena de vehículos policiales ocuparon toda la calle Almacenes -alguno de los locales anexos no pudo instalar su terraza hasta que finalizó la operación- e iniciaron un exhaustivo control tanto del local como de sus usuarios. «A alguno lo dejaron casi desnudo», relataba una testigo de la inspección. El Ayuntamiento informó de que, como resultado de esta intervención, «se pusieron múltiples denuncias» por exceso de aforo, consumo de drogas y tabaco en el interior y presencia de menores en el local.

 

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