Las aguas de las obras del pozo de tormentas de Hermanos Castro serán vertidas al río Piles

Las obras del Pozo de Tormentas en Hermanos Castro avanzan a la espera del permiso para la nueva canalización de las aguas. / JOAQUÍN PAÑEDA
Las obras del Pozo de Tormentas en Hermanos Castro avanzan a la espera del permiso para la nueva canalización de las aguas. / JOAQUÍN PAÑEDA

Se pretende construir una depuradora que permita tratar los lodos y arenas de nueve metros cúbicos de agua a la hora

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Los responsables de la obra de construcción del depósito de tormentas en el parque de los Hermanos Castro han solicitado al Principado la autorización para verter al mar las aguas de achique de la excavación que están realizando. El Boletín Oficial del Principado acaba de publicar la salida a información pública de esta actuación que pretende «regular y controlar» los vertidos que se generen como resultado de bombear las aguas freáticas del pozo. Además, hay que tener en cuenta que una vez realizada la excavación se ejecutarán micropilotes con inyección de lechada que muy probablemente alterará el pH de las aguas. Por ello, se prevé acometer una obra que depure los efluentes hasta conseguir una calidad conforme a la normativa vigente y para ello se instalará una depuradora capaz de acometer el tratamiento de estas aguas residuales y que, finalmente, irán a parar al cauce del río Piles.

Según la documentación presentada por la Empresa Municipal de Aguas (EMA) a las autoridades medioambientales del Principado, estos vertidos contarán con una elevada concentración en sólidos, la mayoría en suspensión y una pequeña parte de muy pequeño tamaño. La solución prevista para su eliminación es la decantación de sólidos, mientras que el caudal que se bombeará desde la excavación alcanzará los 2,5 litros por segundo, es decir, nueve metros cúbicos a la hora.

Los constructores del pozo de tormentas utilizarán un decantador troncocónico con una capacidad de 50 metros cúbicos. Para contener los sólidos que excedan el tamaño para el que está diseñado este sistema y no provoquen atascamientos en las bombas, se proyecta la instalación de una reja de gruesos que atrapará los mayores de un centímetro de diámetro. También se prevé la existencia de importantes cantidades de arena en el agua a tratar, que será decantada sin necesidad de tratamientos específicos. El mencionado decantador también se ocupará de los fangos y serán extraídos por la salida inferior del cono del depósito.

Pero otro asunto que deberán abordar los responsables de la obra es la neutralización del pH del agua, que será demasiado elevado para su vertido al río Piles y, por consiguiente, a la playa de San Lorenzo. Ello se corregirá con un ácido que se mezcla con el agua gracias a una agitación del líquido mediante el borboteo de aire en el depósito.

Punto de vertido

El agua tratada procedente de la excavación del pozo de tormentas será canalizada hasta un pozo de registro existente en la zona de la obra y que pertenece a un colector que discurre en paralelo al cierre del Recinto Ferial Luis Adaro. Dicho colector vierte sus aguas al cauce del río Piles por una tubería de 80 centímetros de diámetro. Según la documentación presentada por la EMA, el tamaño de esta tubería «es suficiente para permitir el desagüe de los nueve metros cúbicos a la hora una vez que haya pasado este agua por el sistema de depuración».

En la elección de este modo de depuración también ha tenido mucho que ver que tiene un mantenimiento muy sencillo, ya que solo requiere de inspecciones visuales diarias del funcionamiento de las bombas y del nivel de llenado de los dosificadores del decantador.

La solicitud para la autorización del vertido al mar de las aguas de achique de esta excavación permanecerá a información pública durante un plazo de 20 días para que quienes lo consideren puedan presentar las correspondientes alegaciones y observaciones al proyecto.

Está previsto que este pozo de tormentas esté culminado antes de que finalice el año que viene, tras 22 meses de trabajos. La obra la ejecuta Acciona, por 7,3 millones de euros. En Gijón también se está desarrollando otra instalación de similares características. Se trata de la de El Arbeyal. En ese caso, la obra fue adjudicada a FCC por 7,2 millones de euros.