La alcaldesa defiende el grado de Bellas Artes en Gijón «porque es bueno para Asturias»

El rector, Santiago García Granda, y la alcaldesa de Gijón, Ana González, durante la visita al estand de la Universidad en la Feria de Muestras. / JORGE PETEIRO

El Ayuntamiento de Oviedo reclama la misma titulación para su ciudad y asegura que es «una prioridad y una exigencia irrenunciable»

DANI BUSTOGIJÓN.

Nadie quiere entrar abiertamente en un «debate localista», pero todos desean tener el grado de Bellas Artes en 'casa'. La posibilidad de implantar en Asturias estos estudios universitarios ha abierto una nueva pugna por convertirse en la sede de esta titulación. Los ayuntamientos de Gijón, Oviedo y Avilés han puesto sus cartas sobre la mesa y defienden sus opciones, aunque conscientes de que la última palabra la tendrá la propia Universidad.

Justo cuando la balanza por albergar el grado de Deportes parece inclinarse hacia el campus de Mieres -que mantiene un intenso pulso con Gijón por conseguirlo y respecto al que Oviedo e incluso Avilés también mostraron interés-, se abre otro frente después de que la alcaldesa de Gijón detallara, en EL COMERCIO, su intención de lograr que este título se imparta en la ciudad.

Convencida en las posibilidades que abre contar con el grado de Bellas Artes, Ana González rechazó que el proyecto que defiende para Gijón sea «una réplica de escuela como la que ya hay, por ejemplo, en Bilbao» y abogó por un proyecto «diferente al que ya se ofrece en otras universidades y que ligue artes plásticas con nuevas tecnologías».

Así, la alcaldesa reconoció que para conseguir este objetivo el reto del Consistorio pasa por convencer al Principado y a la Universidad de que la suya es una apuesta «seria, buena para Asturias y que tiene valor añadido», ya que no se limita a «intentar competir con nadie, sino a crear un estudio diferente». «Anclado en el hoy para construir el mañana», afirmó.

Los estudios universitarios son, en opinión de la regidora socialista, «muy importantes para el dinamismo de la ciudad, para el nivel cultural y para el progreso». En este sentido, Ana González afirmó que hay muchos ejemplos de ciudades «en todo el mundo que se recuperan económicamente haciendo estrategias de estudios universitarios». La regidora explicó que si se quiere tener presencia, «avanzar, ser más fuertes, crecer y ofrecer oportunidades» a los jóvenes para que no se tengan que ir de la región, no se puede hacer con confrontaciones. «Yo, pelearme con otro Ayuntamiento, no lo voy a hacer», aseguró.

También fue clara la alcaldesa, durante una visita al estand municipal en la Feria de Muestras, a la hora de defenderse de las críticas de la oposición, que calificaron de «fiasco» la aparente ventaja que parece tener Mieres para acoger el grado de Deportes. Recordó, además, que fue el anterior equipo de gobierno, de Foro, quien planteó la propuesta y que, en cualquier caso, se mantiene «activa». Que el PSOE gijonés no ha renunciado a conseguir esa titulación.

Recordó que se le envió una carta al rector de la Universidad de Oviedo -tal como acordó el Pleno- en la que se pide el informe económico detallado en el que el rector, Santiago García Granda, se basó para decir que «en Gijón sería mucho más caro impartir el grado de Deporte».

La regidora incidió en que quien se encarga de diseñar la política universitaria «es la Universidad y el Principado», por lo que en manos del Ayuntamiento tan solo queda proponer y solicitar los grados, pero no implantarlos. «A veces se olvidan esas cosas», lamentó. Pese a todo, matizó, Gijón quiere tener en su campus universitario «el grado de Deportes y otros muchos más». Como el que empezará el próximo curso: Ingeniería en Organización Industrial.

Oviedo, que también quiere el grado de Deportes, reclama el de Bellas Artes. El segundo teniente de alcalde, Mario Arias, aseguró ayer que el equipo de gobierno local considera «irrenunciable» la implantación en su ciudad de estos estudios universitarios. «Es una prioridad y una exigencia irrenunciable», insistió el concejal popular en un comunicado en el que se recordó que entre las medidas del acuerdo de gobierno entre el Partido Popular y Ciudadanos se recogía «instar a la Universidad» para que implante el grado de Bellas Artes. «El rector ya conoce esta petición y se mostró favorable a ello en los encuentros que mantuvo con nosotros», añadió Arias.

Los responsables municipales ovetenses consideran que la «ubicación idónea» de los estudios superiores de Bellas Artes son los terrenos de La Vega, «en el antiguo taller de aprendices, que reúne todas las condiciones». Por tanto, añadió Arias, en Oviedo no comparten «las declaraciones» de González, que «trata de abrir el debate para que el grado se instale» en Gijón.

Sin querer entrar en un «debate localista», Arias insistió en que Oviedo no renunciará a acoger esta titulación. «Lo haremos, además, porque es un compromiso electoral, un compromiso del pacto de gobierno y porque Oviedo es, objetivamente, el lugar que cuenta con las instalaciones idóneas», añadió.

La alcaldesa de Avilés, la socialista Mariví Monteserín, también se mostró partidaria de que sea su ciudad la que acoja el grado. «Nosotros tenemos una realidad que ya está en marcha y otros tienen aspiraciones y tendrían quizás que mirar hacia otros lados», planteó la regidora, quien pidió al Principado que cumpla con sus compromisos con la ciudad en lo que se refiere a la Escuela Superior de Arte.

«El ordenamiento académico corresponde a la Universidad», reconoció no obstante la regidora avilesina, al tiempo que invitó a las diferentes administraciones a «coordinarse unas con otras para evitar competir unos sitios con otros».

Monteserín defendió la continuidad de la Escuela Superior de Arte del Principado en Avilés, de la que se inauguró el pasado curso la nueva sede para los estudios de Restauración y se encuentra en marcha el proyecto de ampliación para albergar las titulaciones de Diseño. «Los grados de Diseño y Restauración en Avilés ya son una realidad. Existe un compromiso del Principado para apoyarlos y vamos a desarrollarlo», añadió la alcaldesa.