«Es un alivio que estén detenidos, lo hemos pasado muy mal»

«Es un alivio que estén detenidos, lo hemos pasado muy mal»

El propietario de Sidra Frutos, asaltado junto a su mujer en agosto, asegura que fue «el peor episodio de mi vida»

O. SUÁREZ GIJÓN.

«Es una tranquilidad saber que los habían cogido, pasamos una temporada bastante mal después del robo y esto por lo menos supone un alivio». Gustavo Costales, propietario de Sidra Frutos, fue uno de los lagareros a los que los ladrones retuvieron de madrugada en su propia casa durante una agónica hora. Estaba en compañía de su mujer y ambos aseguran que fue «el peor episodio de la vida».

Ahora, casi siete meses después, vuelven poco a poco a la normalidad. «Estuvimos bastante tiempo que no podíamos ni dormir, las noches se hacían eternas, por el día era más llevadero porque estás con gente y se ven las cosas distintas, pero cuando llegaba la noche y nos íbamos a la cama no parábamos de acordarnos una y otra vez de aquello... Cómo se nos echaron encima sin que les escuchásemos ni entrar y cómo nos amenazaban con matarnos», rememora.

Esa misma noche, el 30 de agosto, los delincuentes actuaron de la misma forma en dos chalés de Quintes. Entraron con los moradores dentro y permanecieron allí una media hora hasta que consiguieron un botín de joyas y dinero. Desde Quintes se fueron a Arroes, donde tenían como objetivo el llagar de Sidra Buznego. Se llevaron una furgoneta y fueron interceptados a la altura de la Ronda Sur, en Gijón. Los agentes consiguieron atrapar a dos de los ladrones. Sus compinches escaparon. Después de meses de investigaciones, la peligrosa banda ha caído en Albacete y Castellón.