El alquiler de barcos como 'pisos turísticos' se afianza en el Muelle ante el vacío legal

El alquiler de barcos como 'pisos turísticos' se afianza en el Muelle ante el vacío legal
Clásico. Barco alquilado por 250 euros la noche. Lo explota una empresa náutica.Tiene dos camarotes dobles y sofás cama. / ARIENZA

Al menos dos yates y un velero ofertan sus camarotes para dormir. El Principado carece de competencia porque están en dominio público portuario

MARCOS MORO GIJÓN.

El alquiler de barcos como 'pisos turísticos' se ha afianzado este verano en el Puerto Deportivo de Gijón ante el vacío legal que existe para su regulación. La explicación es que aquí la Ley de Turismo del Principado no tiene competencia, porque las embarcaciones que ofrecen sus camarotes para este hospedaje alternativo están en dominio público portuario. Empresas náuticas y particulares se aprovechan de estas lagunas legales para lucrarse y hacer negocio con ofertas muy competitivas si se comparan con los precios por persona de las habitaciones en hoteles o apartamentos estándar de la ciudad. Además, tienen el gancho de ofertar un alojamiento «diferente» en pleno 'boom' de los alquileres turísticos en Gijón. Cabe recordar que a principios del mes de agosto, en la antesala de la Semana Grande, había registradas en el Principado 369 viviendas de particulares, con 1.845 plazas disponibles, compitiendo con el sector hotelero tradicional.

Atracados en el Muelle, en este momento hay al menos dos yates y un velero que se dedican a alojar regularmente a visitantes. Basta con hacer una simple búsqueda al mapa de Airbnb, la plataforma de gestión de apartamentos por antonomasia, para corroborar que las empresas y particulares que ofrecen este servicio no se esconden.

Los anuncios de la web guardan gran parecido con los de cualquier alojamiento turístico convencional. Se especifica el número de dormitorios -en este caso camarotes-, el equipamiento, los servicios complementarios que se presenta a bordo... En algunos casos se fijan los horarios habituales de entrada y salida que marcan los hoteles. Los barcos, por norma general, se alquilan de forma integral, no compartida. Las referencias que en este momento se pueden consultar a través de Airbnb fijan unos precios que oscilan entre los 60 y los 250 euros por noche. Si se hace la división entre el número de huéspedes, ya que tienen entre tres y siete plazas disponibles, uno se da cuenta de lo económico que sale este tipo de alojamiento a alguien que viaja en familia o con una pandilla de amigos.

Algunas de estas embarcaciones también permiten la organización de fiestas a bordo sin salir del pantalán. Es el caso de un yate de 17,70 metros de eslora construido en 2002 y remodelado en 2010 que está explotado por la Escuela de Navegación Marina de Gijón. Su anuncio en internet reza así : «Ahora puede dormir en el centro de Gijon al lado de la playa de Poniente, en este magnífico clásico totalmente construido artesanalmente con maderas nobles, con dos camarotes dobles y sofás cama que pueden ocupar 5 personas y algún niño. Totalmente equipado con ropa de cama y baño». «Es imposible encontrar un alojamiento en el centro de Gijón tan original y a la vez tan exclusivo y por un precio tan bajo, ya que es el precio de cualquier habitación de hotel que tuviera la mitad de metros disponibles», continúa la publicidad del 'Ciranda', que ofrece un precio cerrado de 250 euros por noche para «rodearse de atmósfera marinera, descansar y evadirse de lo cotidiano».

El velero que se oferta en el Muelle a 100 euros por noche como 'piso turístico' destaca como ventaja del alojamiento que tiene secadora. Se publicita como un velero «con tres camarotes, salón, cocina completa (no disponible en amarre), menaje y cuarto de baño». «Aunque hay ducha y 'wc' en el interior del barco disponibles, no se recomienda su uso ya que el puerto cuenta con excepcionales instalaciones (aparcamiento a pie de amarre, wifi, duchas de aguas caliente, 'wc', cafetería, lavandería...) que harán que tu estancia sea lo más cómoda posible», destaca el particular que lo explota como hospedaje flotante. Da opción a salir a navegar con patrón a partir de 290 euros por dos horas.

La Consjería de Turismo del Principado, preguntada por la atípica situación de estas embarcaciones, señala que «no existe normativa turística que regule esta actividad, por lo que resulta alegal». Desde el Gobierno regional se asegura, no obstante, que esta modalidad de alojamiento vacacional en el mar «tampoco cumpliría las normas de seguridad ni el resto de normativa del puerto» desde el que operan. «No tienen autorización legal, porque únicamente están autorizadas actividades recreativas de paseo», remarcan.

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