Ana González, alcaldesa de Gijón: «Después de ocho años sin hacer nada, hay que poner Gijón al día. Y eso tiene un coste»

La alcaldesa de Gijón, Ana González, en el plató de 'La Lupa' de Canal 10, antes del inicio de la entrevista. / JOAQUIÍN PAÑEDA

«Sé que no tenemos mayoría para aprobar las ordenanzas fiscales. Si no es con Podemos, negociaré con otros»

IVÁN VILLARGIJÓN.

La alcaldesa, Ana González, justificó ayer la subida de precios públicos e impuestos que viene recogida en el proyecto de ordenanzas fiscales para 2020 en que «Gijón tiene que hacer una inversión muy importante en muchas cosas» y puso como ejemplo el estado de las calles de la ciudad -«están mal»- o de las instalaciones deportivas -«de todos los pabellones, solo uno, el de La Arena, no tiene goteras». Achacó esa situación a la falta de un mantenimiento adecuado por parte del anterior equipo de gobierno, apuntando que «lo que no se ha hecho en ocho años tenemos que hacerlo ahora para poner la ciudad al día, y eso tiene un coste».

Puntualizó que «hay cosas que suben y cosas que bajan», remarcando por ejemplo la rebaja en el precio del autobús y la ampliación de la gratuidad a menores hasta que alcancen los 17 años, medida que «no tiene que ver con recaudar más o menos, sino que es una política ambiental». En el caso de la EMA, señaló que la subida de «dos céntimos por cada metro cúbico se hace con la idea de incentivar el ahorro». Y en el de Emulsa, que se encarece un euro al bimestre, señaló que «el tratamiento de los residuos es cada vez más caro».

Con respecto a la propuesta de establecer un tipo del IBI más alto para inmuebles con un valor catastral de más de un millón de euros y que estén dedicados a determinados usos económicos, remarcó que «afecta a muy pocas empresas, solo 150 edificios. La mayoría de los negocios no tendrán que pagarlo». Recordó además que esta medida no formaba parte de su programa electoral pero sí de los de IU y Podemos. E identificó su inclusión en el proyecto de ordenanzas fiscales como «producto de un intento de negociación, de decir que este no va a ser solo el presupuesto del PSOE».

Acuerdo con IU

Precisamente ayer la concejala de Hacienda, Marina Pineda, mantuvo una reunión sobre este proyecto con la portavoz de Podemos, Yolanda Huergo. «Trabajamos con la idea de que acepten estas ordenanzas. Somos conscientes de que no tenemos mayoría y si no es con Podemos negociaremos con otros grupos políticos. El orden está establecido de acuerdo a la Corporación. Primero queríamos hablar con los partidos de izquierdas y el siguiente sería Ciudadanos», apuntó la alcaldesa.

González hizo estas declaraciones durante una entrevista en Canal 10 en la que defendió la importancia del acuerdo de gobierno alcanzado con IU, a pesar de que es insuficiente para garantizar asuntos como la aprobación de los presupuestos, si no es con la abstención de al menos otro grupo. «Es una parte de la izquierda muy respetada en la ciudad. Y Aurelio Martín es un gran político que está aportando mucho al equipo de gobierno».

Remarcó que entre ambas fuerzas «hay una cultura política y unos troncos comunes. Y eso permite recorridos más fáciles que con otras formaciones en las que a veces hay líderes con una cultura 'antipsoe' y a los que interesaba más el ataque a personas del PSOE solo por ser de este partido que por otros argumentos». Y añadió que en su momento la negociación con Podemos «se paró porque ya no era necesaria para la investidura y aunque luego intentamos retomarla, al dimitir su secretario general nos pidieron que esperáramos a que acabaran su proceso interno, con el que siguen».

Sobre el contenido del acuerdo con IU se refirió a medidas concretas como la elaboración de un censo de viviendas vacías, que según explicó tendrá como objetivo «ver cuántas se pueden movilizar hacia el alquiler». Explicó que «eso no significa gravarlas negativamente, pero sí pensamos que la Empresa Municipal de Vivienda podría hacer un papel de intermediación para dar confianza a quien tiene una segunda vivienda y no la alquila por miedo, asegurándole que se le devolverá en óptimas condiciones».

También se refirió a asuntos como el turismo, después de «unos meses de julio y agosto espectaculares». Defendió «potenciarlo más, pero sabiendo manejarlo para no caer en los errores de otras ciudades, como Venecia y Praga, con una turistificación que las convierte en ciudades de cartón piedra donde quienes viven en ellas se tienen que alejar. Y probablemente ocurrió porque llegaron a pensar que el turismo era la única industria para el desarrollo económico».

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