Arcelor vaciará el embalse de San Andrés para reparar las fisuras de la presa

Arcelor vaciará el embalse de San Andrés para reparar las fisuras de la presa
Aspecto actual del embalse de San Andrés de los Tacones junto al muro de contención. / DAMIÁN ARIENZA

La actuación se prolongará un año y antes habrá que crear una laguna artificial con isleta en la cola del pantano por ser una zona de protección de aves

MARCO MENÉNDEZ / BERNARDO CANGA GIJÓN.

El embalse de San Andrés de los Tacones, propiedad de ArcelorMittal, pierde agua. La presa tiene importantes fisuras en su base que están provocando que la empresa siderúrgica no saque todo el aprovechamiento que sería deseable de esta infraestructura. Por ello, ha presentado un proyecto para el completo vaciado del embalse y la reparación de la pantalla asfáltica de la presa que permitirá conseguir su total impermeabilización. No obstante, este embalse es una zona de especial protección de las aves (ZEPA), por lo que ArcelorMittal deberá cumplir una serie de requisitos medioambientales.

Éstos pasan por el mantenimiento de las condiciones de la ZEPA, pues el embalse de San Andrés de los Tacones es uno de los principales puntos de descanso de las aves migratorias en Asturias. También deben conservarse las especies piscícolas autóctonas del pantano y la erradicación de las alóctonas, es decir, de aquellas que hayan sido introducidas.

Según explicó la empresa a EL COMERCIO, el próximo mes de diciembre se construirá una laguna artificial y una isla en la cola del embalse para que las aves se vayan acostumbrando a esa nueva lámina de agua. El vaciado se hará poco a poco y está previsto que dure unos cinco meses, entre enero y junio. La reparación de la presa se acometerá en pleno verano, entre los meses de julio y septiembre de 2019. Está previsto que estas obras duren unos tres meses y, una vez conseguida la total impermeabilización de la presa, se acometerá el llenado de la infraestructura con el objetivo de que el embalse recobre la normalidad a principios de 2020.

Pero los responsables de ArcelorMittal deberán cumplir otra exigencia medioambiental. Se trata del manejo de las especies piscícolas del embalse. Todas aquellas que sean autóctonas, como las truchas, deberán ser recuperadas y trasladadas al embalse de La Granda, también propiedad de ArcelorMittal, mientras que las invasoras habrán de ser destruidas. El embalse, además de por su riqueza piscícola, destaca también porque en él habitan desde cigüeñas hasta cormoranes o patos salvajes, y en su entorno son habituales los zorros o las nutrias.

Ahorro de agua

El de San Andrés de los Tacones es un embalse estratégico para la empresa siderúrgica, que lo utiliza para la refrigeración de sus instalaciones de Gijón. Los problemas de filtraciones en la presa estaban ocasionando que ArcelorMittal no pudiera sacarle el máximo rendimiento y desde el Principado se apunta que, «cuanta más agua obtenga de San Andrés de los Tacones, menos tendrá que usar de Cadasa».

El proyecto saldrá en breve a información pública, debido a que afecta a una ZEPA, y los trámites para la autorización de los trabajos ya se están ultimando. No obstante, deberá superar otro paso administrativo, como es la autorización por parte de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. La siderúrgica se espera que todos estos trámites se culminen con rapidez, pues «se pidieron con urgencia».

De todas estas actuaciones ya han sido informados también la federación y asociaciones de pescadores, al ir a prohibirse durante más de un año esta práctica deportiva. Normalmente, en el embalse se practica la pesca intensiva, así como natación en la modalidad de orientación subacuática.

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