La Armada saca músculo en Gijón

Los visitantes pudieron fotografiar y subirse a los vehículos a bordo del buque 'Galicia'. / FOTOS: AURELIO FLOREZ

Numerosas personas se acercaron a El Musel para conocer el buque de asalto

COVADONGA RODRÍGUEZGIJÓN.

Un grupo de gijoneses mira con asombro el barco de 160 metros de eslora atracado en El Musel. Acostumbrados a los cargueros y portacontenedores, el buque de asalto anfibio 'Galicia', perteneciente a la Armada española, es para ellos toda una sorpresa. Sus dimensiones hacen que sea visible desde varias puntos del puerto, pero todo aquel que se acerque hasta allí tendrá la oportunidad de verlo, también, por dentro en las visitas guiadas que se sucederán durante el día de hoy en horario de mañana (de 9.30 a 13) y tarde (de 16 a 18.30 horas).

Fueron muchos los curiosos que se acercaron ayer al barco para poder conocer sus entrañas. «Hice la mili cuando botaron este buque así que me hace especial ilusión poder verlo», confesó Agustín, uno de los visitantes que esperaba su turno para poder 'embarcar'. Acompañados de las explicaciones de los alumnos de la Escuela Naval Militar, que se encuentran en un proceso de formación y aclimatación, los niños y adultos tienen la posibilidad de subirse en las lanchas y automóviles que se encuentran en el garaje de la embarcación.

Un garaje de grandes dimensiones en el que caben más de 20 'pirañas', vehículos del ejército equipados con armamento y destinados al trasladado del pelotón de infantería. Sin embargo, lo que más llamó la atención a pequeños y mayores fue el vehículo de asalto anfibio, capaz de desplazarse tanto por tierra como por mar y con capacidad para 18 personas. Su objetivo es trasladar la 'fuerza' del barco a suelo firme. «El anfibio puede alcanzar una velocidad de 15 kilómetros por mar y 70 por tierra», explicó uno de los guardiamarinas. Se trata de un vehículo de origen americano que nunca ha entrado en combate con España -aunque sí estuvo en Líbano- pero que participó en la guerra de Irak y en la ocupación de la isla de Granada con el ejercito estadounidense. El buque cuenta con varios transportes de origen americano que están siendo sustituidos por otros de fabricación española.

Entre los pequeños, lo que más éxito tuvo fueron las lanchas y anfibios, además de 'sujetar' los lanzagranadas y otras armas de los vehículos. El dique del barco, capaz de inundarse para dejar salir a cuatro grandes lanchas con todo tipo de transportes, sorprendió a partes iguales a niños y mayores. «El barco abre una compuerta para que entre agua en la zona donde están las lanchas, de esta manera pueden salir a mar abierto para llevar o recoger los vehículos a la playa», explicó uno de los encargados de esta área del buque. «No me imaginaba que un barco pudiera inundar una de sus partes», manifestó Pilar Juan, una de las visitantes.

Después de disfrutar de los vehículos, la 'excursión' prosiguió por las instalaciones médicas. «La zona hospitalaria no es solo para la dotación, nuestra obligación es responder a cualquier emergencia cercana», recordó el guardiamarina. El barco cuenta con quirófanos, una unidad de cuidados intensivos, salas de rayos y hasta una consulta de dentista. «Es todo muy completo», alabó Maite Lucas.

La visita terminó con una pequeña exposición de las armas de fuego que portan los infantes de marina en sus misiones en tierra. Hay fusiles, ametralladoras y pistolas de mano además de los complementos básicos que los soldados usan en las operaciones militares: casco, chaleco, mochila y protecciones.

Muchos de los visitantes no pudieron contener su entusiasmo al coger las armas y equiparse como un auténtico soldado. Entre foto y foto, los infantes explicaron a los más curiosos la manera correcta de ponerse el equipo, el modo de coger las armas y la utilidad del resto del material que se exhibe.

«A los pequeños les ha encantado. Es una forma muy original de conocer la Armada», valoró Pilar Juan.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos