«El arresto de Paz es maltrato institucional»

«El arresto de Paz es maltrato institucional»
Paz Rodríguez, condenada a veinte días de arresto en casa / P. UCHA

Ven «desproporcionado» el castigo a la presidenta de Carla Vive y reclaman «formación» en materia de violencia de género para el sistema judicial

CHELO TUYA GIJÓN.

«Maltrato institucional». «Justicia patriarcal». «Injusticia». «Despropósito». Son algunos de los calificativos más utilizados por los colectivos feministas asturianos para definir el arresto domiciliario que cumple la presidenta de Carla Vive, una asociación de protección a víctimas de maltrato. Tal y como adelantó EL COMERCIO, desde el pasado lunes Paz Rodríguez no podrá salir de su domicilio durante veinte días no consecutivos (la pena concluye el 16 de noviembre). Todo ello en cumplimiento de una condena por desacato dictada por una jueza de Castilla y León que la condenó por decirle «Nos estáis dejando pocas soluciones a las mujeres y las pocas que nos quedan no os van a gustar».

Lo hizo en un juicio al que la llevó el agresor de una de las mujeres a las que ella da cobertura. En esa vista estaba demandada por calumnias por calificarlo de 'maltratador' en las redes sociales, aunque no llegó a identificarle. «Es una prueba de la doble vara de medir de la Justicia», lamenta Begoña Piñero. La presidenta de la Tertulia Feminista Les Comadres cree que el caso de Rodríguez «es el mejor ejemplo de lo que queremos decir cuando hablamos de justicia patriarcal».

Una denominación que amplía Carmen Escandón. La secretaria de Igualdad de UGT habla de «injusticia patriarcal» y considera «evidente que todos los operadores jurídicos necesitan formación y sensibilización. Ya lo vimos la semana pasada con el juez de Madrid». Se refiere Escandón al juez de un tribunal madrileño especializado en violencia sobre la mujer que tuvo que recusarse de un caso, y está pendiente de posible sanción, tras haber sido grabado insultando a una víctima cuyo caso evaluaba.

«Es una vergüenza que esto pase en pleno siglo XXI y en un democracia», entiende Jessica Castaño. La presidenta de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas de Asturias cree que «las feministas llevamos décadas luchando y ahora quieren invisibilizar nuestras reivindicaciones con el control y la represión de las instituciones». Porque «en España, la última transición que queda es la del poder judicial», asevera la presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas de Asturias. «Es absolutamente necesaria la formación en género, saber escuchar y proteger a quien lo necesita», señala Blanca Aranda quien también pone el acento en que «ella está arrestada y, el agresor, sigue en la calle». Algo que también destaca la Plataforma Feminista. «Quien debería estar bajo arresto domiciliario es el agresor», afirma su portavoz, Eva Irazu. «Nos parece un caso claro de violencia y maltrato institucional A Paz le han puesto un castigo desproporcionado por no ser sumisa y por no callarse», señala.

«Lo pensamos muchas»

«Paz dijo lo que pensamos muchas mujeres, que nos enfrentamos a un sistema patriarcal, misógino y machista», aclara Ángeles Pollo, de la Asociación de Mujeres La Xana. Unasensación que suscribe Mujeres Jóvenes de Asturias. Su presidenta, Lucía Lobato, cree que «hemos llegado a un punto de desesperación e impotencia muy grande, da la sensación de que por más que luchemos siempre habrá alguien que contribuya a dar un paso atrás». Mientras el Centro de Atención a Víctimas de Abuso Sexual y Maltrato ve lo ocurrido como «patético y bochornoso, una muestra más de cómo se trata a las mujeres», dice Mariti Pereira. No obstante, «no pensamos rendirnos, las palabras de Paz pudieron ser desafortunadas en un Juzgado pero son reales», añade Lucía Lobato.

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