Una juez arresta en su casa a la líder de víctimas de maltrato

Una juez arresta en su casa a la líder de víctimas de maltrato
Paz Rodríguez, ayer, a las puertas de su domicilio. / P. UCHA

Paz Rodríguez ha sido condenada a veinte días, por desacato tras decirle a una jueza en una vista que «nos estáis dejando pocas soluciones a las mujeres»

CHELO TUYA GIJÓN.

La frase «nos estáis dejando pocas soluciones a las mujeres y las pocas que nos quedan no os van a gustar» tiene pena. En concreto, veinte días de arresto domiciliario. Y no consecutivos. Desde ayer y hasta el próximo 14 de noviembre, la presidenta de la asociación Carla Vive, especializada en ayuda a mujeres víctimas de violencia machista, no puede salir de su casa. Agentes de la Policía Nacional comprueban, hasta tres veces al día, si Paz Rodríguez está en la vivienda. Si cumple la sentencia de una jueza. En este caso, una magistrada de Castilla y León a la que Rodríguez conoció cuando asesoraba a una víctima de violencia machista.

El caso comenzó hace un año cuando a Carla Vive, entidad con sede en Gijón, llegó una mujer agredida de la vecina comunidad. «Tenemos muchos casos. Casi siempre es la mujer la que tiene que huir, mientras el maltratador sigue con su vida normal». Y el agresor «continuó acosándola por wasap» hasta el punto de que en muchos de esos mensajes «dejó claro que la había agredido, que había intentado ahogarla y que hubo abusos sexuales». Llegados a juicio, en Castilla y León, la jueza decidió «no admitir ni los wasaps, ni el informe psicológico sobre la mujer ni los nuestros» y «archivó la demanda».

Una decisión judicial que aprovechó el demandado «para presentar una querella por injurias contra mí, porque le había llamado maltratador en las redes sociales, aunque nunca dije su nombre ni le identifiqué», señala Paz Rodríguez.

Esta última demanda sí fue admitida por la jueza, que le preguntó en el juicio a Rodríguez «si yo creía que era solución andar llamando maltratador a la gente por las redes sociales». Y la respuesta de la presidenta de Carla Vive acabó en desacato. «Se lo dije tranquilamente: 'Señoría, nos estáis dejando pocas soluciones a las mujeres y las pocas que nos quedan no os van a gustar'... Y no le gustó».

«Nos quieren calladas»

No obstante, Paz Rodríguez no fue consciente en el juicio de que a la jueza no le hubiera gustado la respuesta. «Todo siguió con normalidad. Hasta que, un mes después, me llegó una carta a casa en la que me condenaba a veinte días de arresto domiciliario por desacato».

Por consejo de su abogado, Rodríguez prefiere no dar demasiados datos «sobre el juzgado en cuestión ni sobre el caso, ya que todavía tenemos pendiente la resolución de mi juicio y el de la víctima». Lo que sí tiene claro es que «nos quieren calladas. Desde la asociación llevamos tiempo denunciando el maltrato judicial que sufren muchas mujeres».

En este asunto concreto, asegura que la mujer que inició todo el proceso «ha sufrido mucho. Tenemos prueba de la agresión, de los abusos, del acoso, pero no fueron admitidas a trámite».

Paz Rodríguez participó en los últimos días en las II Jornadas contra la Violencia Machista celebradas en Ponga, así como en el IV Congreso Estatal de la Comisión 8N, en el que se aprobó una nueva huelga en marzo próximo y, también, una masiva movilización el 25 de noviembre, cuando el mundo conmemora la lucha contra la violencia de género. «En todas las citas ha quedado claro que queda mucho por hacer», lamentó. Mientras, señala que «tengo suerte, porque mi jefe ha comprendido la situación. Otra persona estaría en la calle, ya que son veinte días de encierro».

 

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