Asturias muestra su «rechazo total» a la violencia machista

Pancarta de cabecera de la concentración celebrada en Gijón./Jorge Peteiro
Pancarta de cabecera de la concentración celebrada en Gijón. / Jorge Peteiro

972 sillas vacías ocupan en el paseo de Begoña de Gijón como símbolo de los casi mil feminicios desde 2003 | Cientos de personas piden en el centro de las principales ciudades asturianas acabar con la «violencia judicial»

CHELO TUYA / EUGENIAGARCÍA / AGENCIAS

Paz Fernández Borrego fue asesinada en febrero por Javier Ledo. El suyo fue el primer nombre que sonó esta mañana en un abarrotado paseo de Begoña. Desde el quiosco de música, la alcaldesa gijonesa, Carmén Moriyón, fue la encargada de iniciar la lectura homenaje a las cuarenta y cinco mujeres asesinadas en lo que va de año por sus parejas o ex. Tras ella, los portavoces de PSOE, Xixón Sí Puede, PP, IU y Ciudadanos, acompañados de representantes de los sectores jurídico, policial y social de la ciudad, dieron voz a los nombres del resto de víctimas, entre las que se incluyen las cuatro asesinadas a final del año pasado y los tres Menores a los que sus padres mataron este año «con el único fin de causar daño a su madre».

Previamente, la periodista de EL COMERCIO Eugenia García leyó la declaración institucional del pleno de Ayuntamiento de Gijón que muestra su «rechazo total» a la violencia machista. Pide el Consistorio ya es hora de que «deben las mujeres dejen de ser valientes y sean libres».

Más de mil personas escucharon sus palabras. Casi tantas como sillas vacías ocupan todo el paseo de Begoña. Las colocadas por el Consistorio para escenificar las víctimas de la violencia machista desde que se comenzó a hacer estadística de los casos: 972 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o ex desde el 1 de enero de 2003.

Al acto institucional le siguió ahora la manifestación convocada por la Plataforma Feminista d'Asturies.

Rechazo a la justicia «machista y patriarcal»

«Basta ya, de violencia judicial». Es el mensaje que enarbolan cientos de mujeres y hombres que participan en la concentración organizada por la Plataforma Feminista d'Asturies con motivo del 25 de noviembre, Día de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer. Piden terminar con la justicia «machista y patriarcal» que, denuncian, «nos quiere asesinadas, maltratadas, sumisas e indefensas». Un «enemigo poderoso», el sistema judicial, que tratan de vencer enfrentándose a él cara a cara.

Lo demostraron en una 'performance' frente al Teatro Jovellanos en la que emplearon casos reales de casos de violencia de género en los que las víctimas no resultaron amparadas por el sistema judicial. «Soy la mujer que en los Sanfermines fue violada por cinco hombres que se hacían llamar 'La Manada'. Lo gritaron después bailando una haka a la que se unieron »toda aquella y todo aquel que siente rabia, que siente vergüenza por la violencia judicial«.

Y después padres, madres, hermanas e hijos marcharon por las calles de Gijón haciendo audible el clamor. «Vivas nos queremos», «Si tocan a una, nos tocan a todas», «contra el patriarcado y sus violencias, ahora y siempre autodefensa». Sosteniendo 45 carteles «por las ausentes que ya no tienen voz», recordaron: «No son arrebatos, son asesinatos. Y vuestras sentencias también son violencias».

Una canción contra el maltrato

Las mismas reivindicaciones y los mismos sentimientos han llenado otras plazas asturianas. En Oviedo, centenares de personas han seguido un acto en el que se ha dado protagonismo al mundo de la cultura con la intervención de la poetisa Vanesa Gutiérrez; de la artista plástica y Mabel Lavandera y de la cantante Marisa Valle Roso, que ha estrenado desde el balcón del salón de plenos su canción 'Títere o esclava'.

Valle Roso escribió el tema tras recibir la invitación del Ayuntamiento para participar en el acto, que pretende «dar voz a las mujeres silenciadas» a través de una canción «que a veces puede llegar más lejos que un discurso y puede servir para sensibilizar y para que alguien la escuche y se pare a pensar», ha apuntado.

Para el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, la lacra de la violencia machista constituye un fenómeno «intolerable» para el que ha lamentado que aún no se haya acertado con el método para terminar con él, a la vez que ha abogado por actuar «con dureza, rigidez y de forma continúa» para visibilizar el fenómeno y conseguir que, a nivel social, «los asesinos se sientan acorralados».

El acto, que ha contado también con la intervención de Amanda Vanesa, del Secretariado Gitano y la participación de la Escuela Municipal de Música, ha contado además con la colaboración de Amnistía Internacional, que ha llevado a cabo una performance bajo el lema «Ya es hora de que me creas». Así, a través de la historia del personaje de Blanca, que sufre una agresión sexual cuando se dirige de madrugada a su trabajo, los asistentes al acto han podido seguir el proceso que sigue una mujer desde que es víctima del delito hasta que concluye el proceso judicial, «lleno de piedras en el camino».

En Avilés la concentración celebrada en la Plaza de España ha servido para dar lectura al manifiesto elaborado por el Consejo Municipal de la Mujer que recordaba la repercusión de la huelga del pasado 8 de marzo que contó con el apoyo de todos los sectores de la sociedad y colocó las reivindicaciones feministas en la agenda de Estado.

El texto recordaba además a las mujeres migrantes, que constituyen el 30% de las víctimas de violencia de género, cuando representan menos del 10% del total de las mujeres, y pedía una repuesta integral para las víctimas de instituciones locales, regionales y estatal coordinado sus recursos.

En Asturias las fuerzas y cuerpos de seguridad tuvieron conocimiento de la comisión de 455 denuncias por acoso, abusos y otras acciones tipificadas como delitos en el Código Penal entre el 1 de enero de 2016 y el 30 de septiembre de 2018, un periodo en el que 50 mujeres denunciaron haber sido víctimas de violación.

Más información

Síguenos en: