Un avellano como símbolo de respeto al medio ambiente

La marcha cicloturista en defensa del medio ambiente, tras su llegada a las inmediaciones del Pueblo de Asturias. / LUIS SANTIAGO
La marcha cicloturista en defensa del medio ambiente, tras su llegada a las inmediaciones del Pueblo de Asturias. / LUIS SANTIAGO

La médica Adonina Tardón fue premiada por su trabajo en favor de la salud | Una 'bicicletada' con medio centenar de participantes inició desde la explanada del Acuario una jornada tan festiva como reivindicativa

DANI BUSTOGIJÓN.

El árbol de 'ablanu' «le prestó mucho». En Belmonte de Miranda, donde reside, abundan los avellanos, y un regalo como este, símbolo del cuidado y la protección del medio ambiente, fue muy significativo para Adonina Tardón. La médica especialista en salud pública y epidemiología ambiental, primera mujer en lograr la Cátedra de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Oviedo, recibió ayer el reconocimiento de las organizaciones y personas que trabajan por un medio ambiente saludable en un emotivo acto organizado en el Museo del Pueblo de Asturias y enmarcado en las actividades de celebración del Día Mundial del Medio Ambiente.

La jornada, aunque festiva, fue intensa. El programa dio comienzo con una 'bicicletada' que partió de la explanada del Acuario pasadas las once y media de la mañana. En ella participaron medio centenar de cicloturistas, que recorrieron la ciudad hasta llegar al Pueblo de Asturias.

Allí continuó la fiesta, con comida -libre de plásticos-, talleres, juegos tradicionales para los más pequeños y mesas informativas en las que se habló sobre energía, consumo responsable y los peligros de la contaminación. Algunas de estas mesas informativas, con tintes irónicos, ofertaban 'calamares con residuos', mientras que otras eran más contundentes y sentenciaban que «la contaminación nos mata». José Ángel Muñoz, miembro de la Plataforma Contra la Contaminación de Gijón, actuó durante la mañana como portavoz de las asociaciones allí reunidas y analizó la actual situación de la ciudad en materia medioambiental. Concretamente, sobre la calidad del aire. «Con carácter general, hay una mejora en el aire de Gijón, sin que las superaciones de emisiones sean sistemáticas», explica Muñoz, pero también matiza que «no se está cumpliendo con la normativa». En este punto explica que «las estaciones del Lauredal y de Jove están superando la legislación vigente».

Instantes antes de subirse a su bicicleta para iniciar la marcha, el portavoz de las asociaciones solicitó «a las administraciones un esfuerzo para que exijan a las grandes empresas que cumplan» con las restricciones medioambientales.

Aunque este acto se celebró en Gijón, tuvo un marcado carácter regional, ya que además de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Gijón asistieron Asturies con Bici, 30 Días en Bici y La Biciclante, entre otras, y también varias coordinadoras ecologistas.

Lectura del manifiesto

Los talleres en el Pueblo de Asturias, promovidos por la Plataforma Residuos Cero Asturias, hicieron una pausa a la una de la tarde, cuando llegó el momento de leer el manifiesto del Día del Medio Ambiente. Adonina Tardón, la homenajeada por su trabajo y su trayectoria profesional, se encargó de la lectura.

La apuesta por el empleo industrial «de calidad», una industria «del siglo XXI con un desarrollo respetuoso con el entorno», y la movilidad sostenible -promover el transporte público-, fueron algunos de los puntos tratados en este manifiesto, en el que tampoco se dejó de lado la urgencia de la depuración de las aguas, la reducción de la contaminación acústica y la necesidad de que las instituciones «ofrezcan datos veraces sobre polución y protocolos de actuación».

«Experta internacional»

Adrián Arias, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos, explicó que entre los motivos por los que se decidió premiar en esta jornada a Adonina Tardón estaba que «es una especialista a nivel nacional e internacional en materia de salud y calidad del medio ambiente».

En lugar de reconocerle sus méritos con un diploma se optó por el árbol de avellano. «Es la mejor forma de simbolizar la lucha contra la contaminación, con un árbol, que además es autóctono y que se está reintroduciendo en la región», apuntó Arias.