El Ayuntamiento convierte en parque el suelo que utilizaba el Chas como pista y guardería

Arriba, una excavadora trabajando tras la pista que venía usando el Chas en suelo municipal. Abajo, cierre provisional instalado por Parques y Jardines. / PALOMA UCHA
Arriba, una excavadora trabajando tras la pista que venía usando el Chas en suelo municipal. Abajo, cierre provisional instalado por Parques y Jardines. / PALOMA UCHA

Los terrenos, que el club venía ocupando desde hace más de medio siglo, ya están siendo excavados como paso previo a su adecuación vegetal

IVÁN VILLARGIJÓN.

Trabajadores de la Unión Temporal de Empresas Arco del Atlántico, formada por Iberia Proydejardin y Recolte y responsable desde hace tres años del mantenimiento de los espacios del denominado Arco Medioambiental de Gijón, realizan desde hace semanas movimientos de tierras en una parcela municipal anexa a las instalaciones del Club Hípico Astur (Chas), que tienen como objetivo su futura transformación en parque público. Si bien fuentes del Ayuntamiento aseguran que «aún no está confirmado» ese uso, lo cierto es que en breve finalizará el turno de la pala excavadora -y el de los operarios que a pie de tierra retiran restos de tela y plásticos que van apareciendo a medida que se levanta el suelo- y tomarán el relevo los jardineros para proceder a la adecuación vegetal de la parcela. Antes de meter la maquinaria pesada ya se hicieron trabajos de desbroce y equipos de topógrafos analizaron el terreno para definir la configuración que se debía dar al espacio e incluso diseñar los futuros itinerarios peatonales.

Los vecinos de la zona llevan tiempo reclamando el arreglo de estos terrenos, por los que ya existía un pequeño pasillo hormigonado que conectaba el paseo del Arqueólogo Manuel Fernández-Miranda con la zona verde anexa a Justo del Castillo, pero que presentaban un total estado de abandono. «Estaba de pena y con ratas, no estaba acondicionado como para pasar por allí. Menos mal que ya se metieron con ello», celebra el presidente de la asociación vecinal del barrio, Iván Suárez. La actuación afecta a una superficie de aproximadamente 13.000 metros cuadrados que además de las fincas que llevaban tiempo abandonadas incluye unos 2.600 metros cuadrados que durante más de medio siglo habían venido siendo utilizados por el Chas pese a ser de titularidad municipal.

Según aseguran en el club, su ocupación se había hecho en base a un convenio firmado con el Ayuntamiento en los años 60. «Llevábamos usando estos terrenos toda la vida, pero éramos conscientes de que eran públicos y de que en cualquier momento podían recuperarlos. Desde el punto de vista legal no hay nada que discutir, más allá de lamentarnos por la pérdida de estos espacios», apunta el presidente del Chas, Jesús Kocina.

Fue el anterior equipo de gobierno local quien realizó hace tres años los trámites para desalojar al club de un suelo que estaba físicamente separado del resto de terrenos municipales por un cierre vegetal -que ya ha sucumbido a la excavadora- y sobre el que el Chas había construido una pista polideportiva y un pequeño edificio que utilizaba como guardería para los hijos de sus socios. La construcción de ambos equipamientos supuso para la entidad una inversión «que sabíamos que podíamos perder». Y en el caso de la guardería, además de tener que dejar de ofrecer este servicio para sus socios ante la falta de otro espacio adecuado para ello, su cierre acabó en un juicio que determinó que el club debía indemnizar a la empresa que se ocupaba de gestionarla.

Almacén para Emulsa

En los planes municipales se incluye la posibilidad de reutilizar esta pequeña construcción, adecuándola en la medida en que sea necesario, para albergar ahí un almacén de aperos y maquinaria para el servicio de Parques y Jardines de Emulsa. Algo que podría servir para liberar de espacio las estancias que la empresa municipal ocupa actualmente en el Palacio de Deportes. Pero, al igual que el proyecto para adecuar toda la zona como parque, esta cuestión está pendiente de la correspondiente dotación presupuestaria. La nueva zona verde -único uso que contempla para estos terrenos el nuevo Plan General de Ordenación- permitiría conectar el parque fluvial con la avenida de Justo del Castillo, bordeando el conjunto residencial Prado de Viñao.