Gijón implantará zonas verdes de la ORA exclusivas para residentes

Álvaro Fernández de Heredia, Inés Sabanés y Aurelio Martín, ayer, en el debate en la Colegiata de San Juan Bautista. / CAROLINA SANTOS
Álvaro Fernández de Heredia, Inés Sabanés y Aurelio Martín, ayer, en el debate en la Colegiata de San Juan Bautista. / CAROLINA SANTOS

Los patinetes se diferenciarán por peso y potencia. Los ligeros podrán circular por los carriles bici y el resto se equipararán a motos

MARCOS MOROGIJÓN.

La nueva ordenanza de movilidad, cuyo borrador ya está concluido y entrará en vigor a principios de 2020, traerá consigo novedades en la regulación de la zona ORA de la ciudad. Según avanzó ayer el concejal de Medio Ambiente y Movilidad, Aurelio Martín, la normativa en tramitación prevé la creación por primer vez de zonas de estacionamiento exclusivas para residentes cuyas plazas se diferenciarán del resto por estar pintadas de color verde. Desde la implantación de la ORA en Gijón en la década de los noventa del pasado siglo hasta la actualidad siempre ha imperado el color azul para distinguir en la trama urbana los espacios de aparcamiento regulado.

En realidad lo que prevé la nueva ordenanza, una vez que entre en vigor a partir del próximo año, es la subdivisión de la zona ORA actual en tres colores. La zona verde, como queda dicho, será de uso restringido y tendrá como únicos destinatarios a los conductores con tarjetas de residente. Aquellos que, según la propuesta de ordenanzas fiscales del equipo de gobierno, pasarán a pagar en 2020 de 45 a 50 euros en la anual y de 22,5 a 25 euros en la trimestral. Cualquier otro vehículo que estacione en estas plazas reservadas será multado y, por tanto, ya no será posible que a los residentes les sigan quitando el sitio como sucede ahora.

En muchas ciudades donde funcionan estas zonas que dan prioridad a los residentes, éstos además no tienen límite temporal para aparcar. Parece que es el modelo por el que también se optará aquí finalmente. La zona azul quedará para espacios de la ciudad destinados a rotación para uso general. Podrán hacer uso de estas plazas también los residentes, pero pagando lo que el resto y sin poder hacer valer allí sus tarjetas. El tiempo límite varía en función de cada ciudad, aunque suele ser de unas cuatro horas.

Junto a esos dos tipos de plazas de la ORA habrá una tercera zona mixta pintada de color naranja configurada para estancias más cortas. Podrán aparcar los residentes y los no residentes tendrán penalización económica por su uso. En concreto, se les cobrará un precio más caro que a los conductores con tarjeta por estacionar (en algunas ciudades donde se aplica este modelo también suelen tener menos tiempo para dejar el coche).

En lo que no se va a meter de momento la nueva ordenanza es en fijar discriminación de precios de la ORA en función del combustible de cada vehículo. La nueva normativa, que según Marín será «consensuada y garantista», prevé también el estreno de las etiquetas de la DGT en función de las emisiones de los vehículos y la creación de nuevas zonas con velocidad limitada a 20 ó 30 kilómetros por hora.

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Nuevos parquímetros

En relación con la ORA, el concejal de Medio Ambiente y Movilidad tendrá que afrontar en los próximos meses, como presidente de la Empresa Mixta de Tráfico, la renovación de los 230 parquímetros instalados actualmente en la ciudad. Los nuevos dispositivos contarán con un teclado para introducir la matrícula del vehículo, si bien en el tique que se emita vendrá impreso un código QR que podrá usarse en ocasiones posteriores para no tener que teclear de nuevo la numeración. Estarán dotados además de lectores de tarjetas de crédito -tanto de banda magnética como de contacto-, con la posibilidad de permitir en un futuro el pago con el monedero de la tarjeta ciudadana. Estarán preparados para variar su configuración de acuerdo con la nueva zonificación que contendrá el Plan de Movilidad, que distinguirá, al igual que sucederá en la ordenanza, entre zonas de rotación para uso general (azul), zonas para residentes (verde) y plazas para estancias cortas de un máximo de 20 minutos (naranja).

El cambio de parquímetros, al igual que el apoyo de los controladores de la ORA con vehículos con cámaras lectoras de matrículas, forma parte del plan de inversiones aprobado para los próximos dos años por la Empresa Mixta de Tráfico -participada al 40% por el Ayuntamiento y al 60% por Estacionamientos y Servicios Sociedad Anónima (Eysa)- en el marco del acuerdo para prorrogar durante una década la gestión del estacionamiento regulado y la retirada de vehículos por la grúa.

El edil de IU en el gobierno local también adelantó ayer algunas novedades que contendrá la ordenanza en referencia a la regulación de los patinetes eléctricos. Respecto a los a vehículos de movilidad personal (VMP) indicó que se hará una distinción en función de su potencia y peso/masa a imitación de otras ordenanzas que se han estudiado como la de Madrid y en sintonía con el real decreto en el que trabaja actualmente la DGT. Se clasificarán en tres categorías como de tipo A, tipo B y tipo C. Los de tipo A son plataformas de una o dos ruedas y patinetes con motor, su velocidad máxima es de 20 km/h, pesan 25 kilos como máximo y su capacidad es para una persona. A este primer grupo pertenecen los hoverboards, los patinetes eléctricos, los skateboards eléctricos y los monociclos eléctricos. Esta categoría serán los únicos que podrían circular por los carriles bici.

Los segways y los patinetes eléctricos con sillín conforman los de tipo B. Pueden alcanzar los 30 km/h, no pesan más de 50 kilos y son para una persona. Los de tipo C son vehículos de mayor envergadura, su velocidad máxima es de 25 km/h, pueden pesar hasta 300 kilos y su capacidad es de una a tres personas. Ambos grupos se equiparán a las motos, tendrán que circular por la calzada y se les exigirá a sus usuarios seguro y casco.