El Ayuntamiento reclama la paralización «inmediata» de los desahucios en La Camocha

Reunión entre vecinos del poblado minero y representantes de los grupos municipales. /  ARNALDO GARCÍA
Reunión entre vecinos del poblado minero y representantes de los grupos municipales. / ARNALDO GARCÍA

El equipo de gobierno remitió una carta a la administración concursal de la mina en la que urge a «resolver el proceso» para cinco viudas

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

El Ayuntamiento irrumpe de lleno en el conflicto por los desahucios en el poblado minero de La Camocha y reclama a la administración concursal de la extinta mina la paralización, «con carácter inmediato», de los desalojos de cinco viudas de mineros a las cuales se les habían impedido abonar el pago de sus rentas a fin de acelerar su salida de sus hogares. La medida llega apenas unas semanas después de que esta intervención municipal fuese aprobada por unanimidad en el Pleno, cuando todos los grupos consideraron necesaria, tal y como se recoge en la carta remitida a los administradores concursales el pasado jueves, la defensa del derecho constitucional a la vivienda «y más en las condiciones de vinculación directa que mantienen estas personas con las citadas viviendas».

El equipo de gobierno de Gijón demanda en dicho documento la resolución favorable de los procesos en curso contra estas inquilinas y la subsanación de las posibles carencias informativas en sus respectivos expedientes de arrendamiento así además de permitirles abonar el alquiler del curso actual, pago que no se puede efectuar al quedar 'congelada' la cuenta en la que tenían que efectuarlo. El Ayuntamiento también deja la puerta abierta a reunirse con la propia administración concursal a fin de lograr un acuerdo que pueda satisfacer a todas las partes implicadas, un encuentro que parece, por el momento, bastante complicado que se produzca.

En la carta remitida a los administradores de la extinta Mina La Camocha, el Pleno municipal califica de «inexplicable» que no se haya permitido a las viudas realizar el pago de la renta o solucionar las posibles faltas de documentación en sus contratos de arrendamiento, cuestiones «a las que tienen derecho al ser viudas de mineros». También mencionan la situación en la que se encuentra un extrabajador de la empresa, el cual ya ha recibido la carta para el desahucio inmediato de su vivienda. En este último caso, influye el hecho de que esta persona disponga ya de una segunda residencia, motivo al que se aferra la administración concursal para justificar el desalojo.

Nueve familias pendientes

Tal y como adelantó EL COMERCIO el pasado mes de febrero, los responsables designados por el juez para hacerse cargo de la quebrada mina, tomaban la decisión de 'congelar' el número de cuenta en el que los vecinos debían realizar los pagos. Lo hacían, según decían los inquilinos, para acelerar un proceso de desahucio que se iniciaba en marzo y el cual ponía en riesgo de desalojo inmediato a 34 familias compuestas por mineros jubilados o descendientes de estos. Sin embargo, diez meses después, en diciembre, la administración concursal daba marcha atrás en sus intenciones y 'descongelaba' el pago de las rentas anuales para 25 de las 34 familias afectadas, paralizando además los desalojos previstos.

Entre los nueve vecinos que se quedaron fuera de esa decisión figuraban las cinco viudas por las que ahora toma la palabra el Ayuntamiento. Estas mujeres no realizaron en su momento, «por desconocimiento y falta de información», los trámites burocráticos por los que se hubieran asegurado la titularidad de las viviendas que Mina La Camocha arrendó a sus maridos. Los cuatro casos restantes son el extrabajador anteriormente mencionado y otras familias en situación irregular y por las cuales los encargados vecinales de mediar tampoco tiran la toalla. «Vamos a defender su derecho a una vivienda hasta el final», afirmaba recientemente Herminio Torre, presidente de la asociación de vecinos de La Camocha.

Por el momento, la administración concursal no ha dado ninguna respuesta al Ayuntamiento, aunque los vecinos se muestran satisfechos por el paso dado. «Esto supone un giro total y absoluto. Estamos muy contentos, aunque los desahucios estén todavía a la vuelta de la esquina», dijo Torre.