El Ayuntamiento rescindirá la concesión de las pistas de fútbol y pádel de Perchera-La Braña

Uno de los campos de fútbol-5 del complejo deportivo, con el pabellón cubierto para pádel al fondo. / AURELIO FLÓREZ
Uno de los campos de fútbol-5 del complejo deportivo, con el pabellón cubierto para pádel al fondo. / AURELIO FLÓREZ

Aprecia «una cadena de incumplimientos» de la empresa, desde la falta de algunas instalaciones prometidas al impago del canon y el IBI desde 2014

IVÁN VILLAR GIJÓN.

El Ayuntamiento ha iniciado los trámites para rescindir la concesión otorgada en 2010 a la empresa Fútbol Es Nuestra Vida Sociedad Limitada para la construcción y explotación de un espacio polideportivo en las inmediaciones del pabellón de Perchera-La Braña, que finalmente abrió sus puertas hace ocho años con varias pistas de fútbol y pádel, bajo la marca Soccer World. Aunque la autorización para la ocupación de este espacio se había dado para un periodo de 40 años, a contar desde la finalización de las obras, transcurrida la primera década desde la firma del acuerdo, el Consistorio advierte de una «continua cadena de incumplimientos por parte del adjudicatario» que han derivado en la apertura de un expediente para resolver el contrato de manera anticipada.

De nada sirvió que la empresa pidiera dejar en suspenso este proceso «hasta que se resuelva la solicitud de modificación del proyecto presentada en su día y a la que no se ha dado contestación», consistente en construir cuatro pistas más de pádel en lugar del campo de fútbol-7 que había comprometido. La junta de gobierno entiende que, dado que los incumplimientos van más allá de la mera inejecución de las instalaciones previstas, no ha lugar esa suspensión, por lo que seguirá «con los trámites que correspondan» para rescindir el contrato.

Proyecto de 2010

Según los informes municipales, «el proyecto ejecutado no se corresponde con el que se aprobó en agosto de 2010, puesto que la instalación nunca fue terminada en sus términos. Tampoco según el modificado propuesto en agosto de 2011 y que nunca llegó a aprobarse». La instalación cuenta con seis campos de hierba artificial para partidos de fútbol-5 y diez pistas de pádel -seis cubiertas y cuatro descubiertas-, además del edificio de acceso y vestuarios, que cuenta con bar y hace las veces de sede social y espacio para la celebración de eventos. Los técnicos recuerdan que el compromiso era que este último tuviera dos plantas y no solo una, y que la empresa debía haber construido además un campo de fútbol-7, una red de tiro de golf, un 'putting green' de prácticas y seis pistas de 'streetball' (baloncesto).

Añaden entre las carencias del complejo que «no se han finalizado las obras de urbanización de la zona de aparcamiento -que tiene 75 plazas frente a las 82 prometidas- ni las de la parcela municipal destinada a zona verde fuera del área de la concesión». Reprochan además que algunas obras «se han ejecutado incorrectamente, como los saneamientos que salen directamente a las fincas colindantes» e indican que «el estado actual de mantenimiento no es el de un espacio público abierto para la práctica deportiva ni cumple con los estándares de calidad que el Ayuntamiento tiene en sus recintos.

Destacan, por otra parte, los incumplimientos en materia económica, tanto con el Ayuntamiento como con otras administraciones. Según la Tesorería Municipal, en febrero la empresa aún no había abonado el canon correspondiente a los últimos cinco ejercicios (2014-2018), que suman 18.255 euros. Tampoco el Impuesto de Bienes Inmuebles de ese mismo periodo, que asciende a 101.284 euros. Si se suman los recargos de apremio y los intereses de demora, la deuda total con el Consistorio asciende a 145.576 euros. Y a eso se añade que «se tiene la constancia de que el concesionario ha venido contrayendo diversas deudas tanto con la seguridad social como con los servicios tributarios del Principado».

Daños y perjuicios

La resolución anticipada de la concesión obligará al Ayuntamiento a indemnizar al contratista por las obras realizadas y no amortizadas, cuyo valor será determinado por los servicios técnicos y económicos municipales una vez que se tome posesión de la parcela y se realice el correspondiente estudio sobre el estado de las instalaciones. No obstante, de esa cantidad se descontarán, además de las deudas pendientes, los daños y perjuicios que suponga para la administración esta rescisión del contrato, al considerar que es achacable a incumplimientos de la empresa. Entre ellos se hace referencia a los 78.121 euros de IBI que se dejarán de recaudar hasta que se pueda adjudicar el espacio a un nuevo concesionario, algo que se prevé que podría demorarse hasta el año 2022.

Además, se retendrán 20.000 euros para hacer frente a posibles reclamaciones por parte de los socios del complejo que hayan adelantado cuotas futuras de las que no podrán disfrutar en cuanto cese la actividad.