Ir a los bancos encarece la operación en 94 millones

R. MUÑIZ GIJÓN.

El macroproyecto al que ayer se puso plazos e inversión requiere trabajar en el diseño de obras, pero también empezar una intensa ronda de contactos con las entidades financieras para captar inversión privada. Reposa sobre el convencimiento de que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) «u otras entidades crediticias» adelantarán un préstamo de 353,05 millones. El objetivo, justifica el documento, es el de «alargar en el tiempo el coste de la ejecución de las obras, los costes de redacción de los proyectos pendientes y los costes operativos de la sociedad para aliviar la carga financiera y de endeudamiento tanto de la sociedad como de Adif, Principado y Ayuntamiento».

Como saben los hipotecados, acudir a los bancos alivia el esfuerzo a corto plazo, a cambio de alargar en el tiempo unas cuotas que, además, llegan con recargo. El convenio confía en tener todos los túneles y estaciones listas para su inauguración en 2025, pero terminar de pagarlas exigiría dos décadas más de esfuerzo, según la simulación incorporada al texto.

El anexo financiero especifica que, con las condiciones favorables que otorga el BEI -esto es, un tipo del 2,01%, plazo de 25 años y carencia de cinco-, al final, el Ministerio de Fomento, el Principado y el Ayuntamiento terminarán pagando a las entidades de crédito 447 millones por un préstamo que es de 353,05. La financiación privada supone un pago adicional de 93,95 millones.

Los números, en todo caso, funcionan como una guía orientativa, pero están sujetos a incertidumbre. Las inversiones anunciadas son «estimaciones máximas» a la espera de que los proyectos afiancen mejor los precios.